Abril 23, 2015

Wilson Carpintero sobre el momento del Quindío: “me siento impotente”

El Deportes Quindío atraviesa un momento difícil. Por Torneo Águila, los ‘cuyabros' acumulan ocho partidos sin ganar y marchan en el penúltimo puesto con 10 goles a favor y 17 en contra.

Los números hablan por sí solos. Desde que el Quindío perdió en tres oportunidades el ascenso; dos durante el 2014 -ante Jaguares y Uniautónoma- y la otra en el cuadrangular que se disputó en Bogotá en enero de este año, parece no levantar cabeza.

Para Wilson ‘El Pájaro' Carpintero, el déficit de victorias y la racha negativa del equipo se debe especialmente a la "falta de definición, de concentración y atención dentro de los mismos compromisos".

"Me parece que es un momento negativo que está viviendo el equipo y del cual queremos salir. La verdad hemos cometido muchos errores y creo que los puntos importantes han sido la falta de definición, la concentración y la atención", agregó Carpintero.

Sin embargo, lo del Quindío no se debe a la falta de creación de oportunidades de gol. El equipo normalmente crea varias opciones para anotar pero los delanteros no las están concretando. "Creo que a la hora de definir hemos estado muy ansiosos. La misma situación del equipo nos lleva a eso, a definir la jugada en la primera acción que se presenta. No nos tomamos ese segundo para elegir bien y definir de manera correcta. Tenemos que manejar más la ansiedad", analizó el delantero atlanticense. 

Cómo artillero con experiencia, Carpintero le ha dado sus consejos a los delanteros más jóvenes, para salir del complicado momento que vive el cuadro de Armenia. "Yo les digo que confíen en las condiciones que tienen. Goles han hecho y para nadie es un secreto que son goleadores y que por algo están ahí. Les aconsejo que traten de tener la tranquilidad necesaria para definir jugadas que en ocasiones significarán conseguir puntos importantes y que traten de estar tranquilos, que no se llenen de ansiedad", añadió Carpintero.

Para ‘El Pájaro', lo más importante en un delantero es el trabajo de la definición durante cada entrenamiento. "Uno como delantero vive del gol y la posibilidad de darle victorias a su equipo las tiene sobre todo uno, entonces hay que trabajar siempre para ir mejorando, ser eficiente y así tratar de que cuando llegue un compromiso se le haga más fácil a la hora de definir... Sobre todo hay que llenarse de confianza, porque creo que la hemos perdido todos los que jugamos en esa posición ahora en nuestro equipo" concluyó el ariete ‘cuyabro'.

Asimismo, el cuerpo técnico les pide a los atacantes "concentración para definir, estar atentos, elegir el momento justo y meterla. El equipo juega bien, tiene posibilidades y en defensa hace un trabajo muy importante; pero en la parte ofensiva no le estamos dando la cuota necesaria que necesita el equipo para ganar partidos".

Sobre si se está trabajando la parte de la definición de forma específica en los entrenamientos. Carpintero habló que se viene intentando rectificar la definición, sabiendo que por ese error no se han podido lograr puntos que hoy tendrían al equipo en una mejor posición en la tabla.

La explicación del nacido en Tubará a los malos números en defensa (10 goles a favor y 17 en contra) es que "el equipo ha tenido muchas variantes debido a lesiones y expulsiones en esa parte del equipo".

"Todos nos equivocamos. Nosotros como delanteros si anotamos le damos la posibilidad a nuestro equipo de que sea más sólido y juegue tranquilo. Hemos corrido con un momento muy negativo donde llegamos y no hacemos goles, y el rival llega y acierta. Para muchos podría ser cuestión de suerte. Los errores son de manera colectiva. Línea por línea el equipo se ha venido equivocando y eso ha costado, entonces tenemos que tener claro que los primeros defensas del equipo somos nosotros como atacantes. Tenemos que darle la mano al equipo a la hora de defender, siendo solidarios a la hora de contrarrestar los ataques del rival y siendo efectivos a la hora de acertar cuando tengamos la posibilidad de crear opciones de gol", afirmó Carpintero.

El Quindío pareciera ser que aún se encuentra afectado anímicamente por el fallido ascenso en tres oportunidades, pero para ‘El Pájaro' el equipo asimiló lo que pasó. "El año anterior tuvimos dos muy bonitas oportunidades, somos conscientes de que nos quedó grande la tarea y no lo pudimos conseguir. Posteriormente en enero tuvimos una oportunidad más, en la cual por cuestiones ajenas a nosotros no pudimos conseguir el objetivo. Fue un golpe muy duro, no fue fácil digerir lo que pasó. Creo que tuvimos un pico muy alto en nuestro juego y demostramos que tenemos un gran grupo, que juega bien y que logró conseguir la posibilidad de jugar un ascenso. Algo anhelado por muchos equipos, pero al final de todo nos quedamos con las manos vacías y perdimos el año", subrayó el artillero de 37 años.

Para él, el mal presente del equipo se debe a la mala racha por la que pasa el conjunto en todas sus líneas. "Ha sido difícil, pero me parece que no tiene nada que ver con lo que pasó. Lo que pasó ya quedó atrás, porque nuestro equipo juega bien en ocasiones y muestra buen fútbol. Simplemente la esencia del fútbol es el gol y no los hemos conseguido. A nosotros nos están marcando muy seguido, eso es preocupante y nos ha dado la insatisfacción de estar casi en el último por no tener efectividad en cada una de nuestra líneas", añadió.

Una cosa es evidente y es que Carpintero no está teniendo muchos minutos este semestre con el equipo quindiano, por lo que no ha podido aportar de la forma como siempre lo ha hecho en los equipos que ha estado. "Me siento impotente. Uno como delantero quiere jugar siempre y ayudar al equipo a hacer goles, para estar en las mejores posiciones de la tabla y así tener un mejor ambiente. Aquí no he tenido la regularidad que he querido, pero las decisiones del técnico siempre las he respetado. Igualmente es trabajar y esperar la oportunidad de estar en el terreno de juego y ayudar al equipo. Pero sí, se siente impotencia y no es fácil asimilar. Así es el fútbol y si uno está en esto tiene que aceptar lo que venga. El caso es que aquí hay que mejorar. La situación de nuestro equipo no es buena y la imagen que tenemos en el momento frente al país no es la mejor y tenemos que revertir la situación para que nuevamente nuestra gente pueda creer en nosotros", explicó.

Los puestos de clasificación están lejos del Quindío, que marcha décimo quinto con 7 puntos y a ocho unidades del octavo de la tabla. Pero para Wilson Carpintero las esperanzas de clasificar a los cuadrangulares no se pueden perder, mientras haya opciones y puntos en disputa. "Tenemos que rescatar la mayoría de puntos posible, jugarnos la vida en cada compromiso y creer que la situación va a mejorar. Y bueno, en el segundo semestre sabemos que por la posición que tenemos ahora y los resultados que hemos dado no va ser fácil, pero cada partido será una final, porque el deseo y el anhelo nuestro es llegar nuevamente a los cuadrangulares finales, pelear por el ascenso, que es una tarea pendiente con la ciudad, con el departamento, con nuestra afición, con nosotros mismos", analizó el ex-Envigado.

Por último, el mensaje a la hinchada cuyabra es el querer de revertir la complicada situación, de mejorar y de luchar para brindarles satisfacciones con buenos resultados. "Nuestro equipo siente vergüenza por el momento que vive. Sabemos que ellos como hinchas siempre nos han brindado un gran respaldo y esperan lo mejor de nosotros. A nosotros nos preocupa el momento que vivimos y la situación que pasamos. Mientras tengamos la oportunidad de estar en el Quindío, la idea es defender la camisa a muerte, pelear por darle alegría a nuestra gente y conseguir lo que queremos, que es regresar el equipo a primera división, lógicamente volviendo a tener nuestra casa como un fortín donde siempre se sumaba de a tres y mostrando buen fútbol que permita enamorar nuestra afición y genera de nuevo la compañía de ellos en la cancha", concluyó el experimentado atacante.