Julio 4, 2012

Julio César Falcioni sigue maldito en la Copa Libertadores

Julio César Falcioni es un hombre curtido en finales de Libertadores. Sin embargo, no en ganarlas. En sus años como jugador llegó tres veces de forma consecutiva a la última instancia del torneo con el América de Cali.

En 1985, jugando ante Argentinos Juniors, Falcioni y demás ‘escarlatas' enfrentaron su primera final. Después de perder en la ida 1-0 y ganar la vuelta por el mismo marcador, el conjunto vallecaucano debió enfrentar un tercer encuentro que terminó empatado 1-1 en tiempo reglamentario y que privó del título a los colombianos desde la definición por tiros penaltis (5-4).

Al año siguiente la gloria nuevamente estaría en juego para el América ante otro argentino, el River Plate. Esta vez la serie no fue tan pareja y los dirigidos por Gabriel Ochoa Uribe perdieron como locales 1-2 y 1-0 de visita.

La famosa ‘maldición del garabato', que cuenta que un señor de nombre Benjamín Urrea en 1948 ‘rezó al América' para no ser campeón, parecía cumplirse; por lo menos en el máximo certamen ya que a nivel local el club sí había logrado su objetivo.

Con la desesperación que le daba que la Copa Libertadores de América no fuera hasta ese momento realmente de América, ‘El Gato', como le decían cariñosamente a Falcioni por sus espectaculares estiradas, afrontó su tercera final en 1987.

Ese año todo parecía indicar que el triunfo sería para los ‘diablos rojos' por el buen momento en que llegaron a la instancia definitiva, porque su rival, Peñarol de Uruguay, no parecía tan fuerte y porque el juego de ida de la final disputado en Cali se selló con un 2-0 a favor de los de casa.

Sin embargo, el destino nuevamente se ensañaría con los ‘rojos'. En el estadio Centenario de Montevideo, los caleños, a los que solo les bastaba un empate para coronarse campeones, perdieron 2-0 y prolongaron la definición a un tercer partido.
El Estadio Nacional de Chile sería testigo de una nueva historia de dolor para los americanos.

Después de 90 minutos el resultado se mantuvo en ceros, lo que obligó a la prórroga de 30 minutos. El reglamento de ese entonces decía que si América lograba mantener el empate en el tiempo extra, sería campeón. Sin embargo en el minuto 120, cuando ya toda Colombia celebraba la hazaña de ‘la mechita', Diego Aguirre apareció para darle la victoria 1-0 a Peñarol.

Falcioni y sus compañeros de ‘batallas' y frustraciones vieron cómo La Libertadores nuevamente se les escurría de entre las manos.

Aunque América en 1996 volvería a tener, ya sin Falcioni, otra oportunidad fallida (ante River Plate) de alzarse con el torneo, para ‘El Gato' la Libertadores parecía ya un imposible.

Un total de 77 encuentros disputados en el torneo continental, 11 de ellos con el Vélez Sarsfield de su país, dejaron al guardameta con el registro del futbolista argentino que más partidos ha disputado en el certamen.

Pero como el fútbol da revanchas, el ahora técnico Falcioni tendría con Boca la gran oportunidad de cobrarle al destino en 2012 lo que no le dio como futbolista. Sin embargo, por cuarta vez le llegó la desgracia al ‘Gato'. Boca perdió 3-1 en el marcador global ante el Corinthians brasileño (2-0 en la vuelta) y acabó con la ilusión del argentino de gritar a todo pulmón "soy campeón de América..."