Julio 17, 2016

Atlético Nacional enfrentará a un envalentonado Independiente del Valle

Como cualquier equipo que ha hecho mucho más de lo que imaginaba, el once ecuatoriano recibirá el miércoles en Quito, aparentemente sin nada que perder, al sólido conjunto colombiano.

"El Independiente ya lo ha hecho todo, tiene más cosas que ganar que perder. Todo puede pasar, pero ya se ha ganado el aplauso del fútbol ecuatoriano y del fútbol latinoamericano", aseguró Polo Carrera, extécnico de la selección ecuatoriana.

Pasar todas las responsabilidades al rival presupone una tranquilidad y además una táctica, pero el conjunto ecuatoriano puede seguir soñando, como lo demostró en las instancias finales ante los dos equipos más poderosos de Argentina y el Pumas mexicano.

Comparadas las instancias decisivas luego de la fase de grupos, Independiente del Valle ganó sin discusiones en octavos (River, el campeón vigente) y semis (Boca) y pasó con más dificultades ante Pumas en la definición por penales.

En la prueba de fuego hasta ahora, los del uruguayo Pablo Marrero no se amilanaron el miércoles pasado ante el poderoso equipo de Carlos Tévez y, jugando de igual de igual, sin esconderse en su campo, le arrebató al 'xeneize' el triunfo (3-2) y la clasificación a la final, mientras Diego Maradona miraba absorto desde su palco.

Fue el triunfo de un equipo modesto en su tercera participación en la Copa Libertadores con un plantel valorado en 21,7 millones de dólares, según el portal Marketing Registrado, contra otro que buscaba su séptimo título en Copa Libertadores con una plantilla valuada en 98,6 millones de dólares.

Los verdolagas de Medellín tienen lagunas defensivas pero cuando pasan al ataque son letales y además tienen encendido a su delantero Miguel Borja que anotó los cuatro tantos de su equipo en la fase de semis ante el Sao Paulo (4-1 en el global).

Raro el caso de Borja. Este verdugo del área llegó a Atlético Nacional en 2016 desde el modesto Cortuluá colombiano y antes en 2014 había jugado en el Olimpo, un humilde club de la primera división del fútbol argentino, por donde pasó sin suceso alguno.

Pero Borja, de 23 años, se destapó en un momento clave y el equipo 'paisa' araña su segunda copa continental, tras la lograda en 1989.

El interrogante es si Borja podrá extender la racha en los partidos finales del 20 y 27 de julio y, en caso de no lucir al mismo nivel, quién podría tomar la posta para compensar su desempeño como goleador absoluto en semis. Siempre es un riesgo depender de un solo futbolista.

El camino hacia la final no les resultó tan sencillo a los de Reinaldo Rueda, sumado a las críticas por polémicas decisiones arbitrales.