Septiembre 4, 2012

La Selección Colombia y sus concentraciones: historia de viajes

La Selección Colombia se ha concentrado en los cinco continentes, ya sea por Copas del Mundo de mayores, de juveniles o partidos amistosos, pero nunca antes lo había hecho sólo para entrenarse en el exterior, como sucedió para la fecha Fifa del 15 de agosto en Madrid, en donde sólo jugó un partido de entrenamiento frente al filial del Atlético de Madrid.

Madrid, el nuevo fortín de la Selección

Aunque no es la primera vez, puesto que la Selección ya se había concentrado anteriormente en la capital española para afrontar dos partidos amistosos frente a España en el Estadio Santiago Bernabéu, y frente a Ecuador en el Vicente Calderón, Colombia nunca antes se había concentrado en el extranjero sólo para entrenar. Todas las ocasiones anteriores en las que el combinado nacional se concentró en el extranjero fueron para afrontar un torneo internacional o un partido amistoso.

Al parecer, y según lo justificó la Federación Colombiana de Fútbol (Fedefútbol) y el propio seleccionador nacional, José Pékerman, la conveniencia de concentrar en Madrid obedece a que es un punto intermedio, cercano y que no genera mayor desgaste físico a los jugadores, ya que la gran mayoría de ellos juegan en Europa. Javier Hernández Bonnet, director del Gol Caracol, se acoje a la justificación de la Fedefútbol, y además la considera útil para impedir ciertas distracciones al interior del grupo: "Se evita el desgaste de un vuelo transatlántico y la distracción aquella de visitar familiares y amistades".

Madrid surgió como el mejor sitio de concentración alterna para la Selección dada la cercanía que existe entre los dirigentes de la Fedefútbol y la Real Federación Española de Fútbol, además de facilidades logísticas, tal y como lo explica Diego Rueda, enviado especial de Caracol Radio, quien cubre las giras de la Selección.

Selecciones Colombia concentradas en el mundo


Chile 62: El Morro, Arica

Fue la primera Copa Mundial a la que la Selección Colombia se clasificó, y por ende fue la primera gran concentración internacional del combinado nacional, que empezó con un periodo de aproximadamente tres mes de entrenamientos en Palmira y luego en Bogotá, antes de viajar a Chile.

Ubicada en el grupo A, junto a Uruguay, la Unión Soviética y Yugoslavia, la Selección Colombia se instaló en Arica, una pequeña ciudad porteña ubicada al norte de Chile, a apenas 18 Kms. de la frontera con Perú, y a aproximadamente 1650 Kms. de Santiago. Para aquella época no superaba los 80 mil habitantes.

A diferencia de la Unión Soviética, que fue la única de las cuatro selecciones del grupo que se concentró en una hostería a las afueras del puerto, el plantel colombiano se hospedó en un modesto hotel ubicado en la localidad El Morro, sin mayores lujos ni comodidades. Todos los partidos del grupo A se disputaron en el estadio Carlos Dittborn, construido para la ocasión y en honor del presidente del Comité Organizador de aquel Mundial, quien falleció días antes de la inauguración.

Italia 90: Villa Palavicini, Bolonia

Tras 28 años, la Selección Colombia regresaba a una Copa Mundial. Los tiempos eran otros y las concentraciones de antaño, como la de Arica en 1962, eran cosa del pasado. El sitio elegido para alojarse fue Villa Palavicini, un pequeño pero muy cómodo centro deportivo ubicado a las afueras de Bolonia.

Para Hernández Bonnet, la Selección arribó a Italia haciendo alarde de un estilo de juego revolucionario, protagonizado por un grupo joven de futbolistas de aparente riqueza técnica y con tendencia a la posesión del balón por encima de todas las cosas. La clasificación de aquel equipo al Mundial suscitó la curiosidad de los aficionados y entrenadores de todo el mundo: "Despertó la curiosidad de los grandes técnicos que iban a ver cómo jugaba la Selección Colombia, entre ellos Arrigo Sacchi. Además hubo una camaradería enorme con los medios de comunicación, donde se jugaron hasta partidos amistosos entre el cuerpo técnico y periodistas".

La concentración de Colombia en Italia 90 se caracterizó especialmente por la apertura de los espacios a los aficionados y a la prensa. "En esa época no había nada vedado, nada escondido, no se manejaba ningún tipo de misterio. Colombia tenía un estilo de jugar, que era el mismo que mostraba en los entrenamientos y replicaba en los partidos oficiales", matizó Hernández Bonnet.

La Villa donde se concentró la Selección contaba con un campo de fútbol propio, además de varias canchas de tenis y sitios de recuperación, como saunas y zonas húmedas. Otra ventaja de concentrarse allí era la cercanía al Estadio Renato Dall'Ara, de apenas 5 Kms. Allí la Selección disputó sus dos primeros partidos ante los Emiratos Árabes y Yugoslavia. Para el tercer partido, ante Alemania, hubo que viajar a Milán y emprender un viaje de 200 Kms. al norte de Italia. En el Estadio Giuseppe Meazza Colombia consiguió la clasificación a octavos de final en el último minuto.

Ante la clasificación de último momento a la siguiente fase, la Selección tuvo que regresar a Bolonia desde Milán, para luego viajar hasta Nápoles, aproximadamente 470 Kms. al sur del país, para enfrentarse a Camerún en el Estadio San Paolo. Allí quedó eliminada.

Estados Unidos 94: California State University, Fullerton

Colombia logró clasificarse por tercera vez a una Copa del Mundo, y fue la primera vez que lo consiguió de manera consecutiva. Gracias a una fase clasificatoria auspiciosa, la Selección llegaba a Norteamérica con el rótulo de favorita y practicando un fútbol de espectáculo. La Universidad del Estado de California (California State University, en inglés), en Fullerton, fue el sitio de concentración de aquella Selección, a 40 Kms. del Rose Bowl Stadium de Los Ángeles, donde Colombia disputó los tres partidos del grupo A frente a Rumanía, Estados Unidos y Suiza.

El mote de favorito puso los ojos del mundo en la Selección, y trajo consigo elementos nocivos para la concentración adecuada de los futbolistas, según Hernández Bonnet: "La concentración se convirtió en una plaza de mercado, entraba todo el mundo: empresarios y representantes de marcas deportivas. Cada jugador estaba en una silla haciendo su negocio personal y hubo muchos elementos de distracción".

La política de mantener a los aficionados cerca y abrir las puertas de la concentración que fueron tan enriquecedoras en Bolonia, en Fullerton fue un desacierto. El buen momento por el que pasaban muchos jugadores de aquella Selección atrajo toda clase de personas ajenas al plantel, rompiendo el hermetismo propio de la concentración. Al final, todo confluyó para que la Selección se despidiera de ese Campeonato Mundial en la primera fase, a pesar de su amplio favoritismo.

Francia 98: La Tour du Pin, Lyon

Tras la discreta participación en Estados Unidos 94, la Selección Colombia se clasificó por cuarta y última vez a la Copa del Mundo. El equipo consiguió la clasificación al Mundial en Barranquilla, por eso se concentró allí antes de viajar a Europa (cerca de Alemania) a disputar tres partidos amistosos previos a la competencia.

Con un perfil mucho más discreto que el mostrado en los dos Mundiales anteriores, Colombia se concentró en una modesta villa en La Tour du Pin, un pequeño poblado ubicado al este de Lyon, cerca de las fronteras con Italia y Suiza. La Selección debutó allí frente a Rumania en el Estadio de Gerland.

Una semana después el plantel se tuvo que desplazar a Montpellier para disputar su segundo partido del grupo ante Túnez en el Estadio de la Mosson, 250 Kms. al sur de Francia. Luego, para el tercer partido cuatro días después, la Selección tuvo que regresar a su sitio de concentración en Lyon para luego viajar a Lens, a donde se enfrentó a Inglaterra en Estadio Félix Bollaert, 540 Kms. al norte de Francia. Con tantos kilómetros de viaje encima, la Selección de Francia 98 ha sido la más "viajera", o en otras palabras, la que más tuvo que desplazarse desde su sitio de concentración para jugar sus correspondientes partidos.

Tras el desborde de distracciones y excesos que se dieron en Fullerton cuatro años antes, la concentración en Lyon fue radicalmente restringida a todos aquellos que fueran foráneos al plantel (aficionados, prensa, empresarios...) y la intimidad del grupo sólo se vio expuesta cuando el seleccionador Hernán Darío Gómez expulsó al delantero Faustino Asprilla del grupo tras el partido frente a Túnez por indisciplina. Pero a pesar de ello, el hermetismo de aquella concentración se asemejó a un bunker impenetrable.

Sudáfrica 2010: Johannesburgo

La Selección Colombia jugó frente a Sudáfrica el partido inaugural del Soccer City Stadium de Johannesburgo, construido para albergar la final de la Copa Mundial de 2010. El partido quedó 2-1 a favor de los locales, en la que se convirtió en la primera concentración de un seleccionado colombiano en territorio africano.

Las concentraciones juveniles, las más exóticas


Australia 93

Fue la primera y única vez que un seleccionado colombiano se concentró en Oceanía. En aquella ocasión la Selección se instaló en Sídney, la ciudad más grande de Australia, donde disputó dos partidos de la fase de grupos frente a los anfitriones y Rusia.

También visitaron Camberra, la capital de aquel país, respectivamente. Allí jugaron su segundo partido del grupo frente a Camerún.

Arabia Saudí 89 y Emiratos Árabes Unidos 2003

En 1989 la Selección se concentró por primera vez en Asia en disputa de un torneo internacional oficial. Fue en el Mundial Sub 20 de Arabia Saudí, donde disputó todos sus partidos de la fase de grupos en la ciudad de Damman. Ya en los cuartos de final fue eliminada jugando en Riad, la capital árabe frente a Portugal.

Pero la expedición árabe incluiría una fructífera visita a los Emiratos Árabes Unidos en 2003, en el marco del Mundial Sub 20, en el que la Selección quedó tercera, visitando ciudades como Al Aín y Dubai, la capital del emirato. En términos de concentración, fue una de las más exóticas según Hernández Bonnet: "Fue tan distendida que los jugadores compartían con los camellos que habían en el sitio de concentración".

El seleccionado errante

A diferencia de otras selecciones del continente, como la peruana, la chilena y la paraguaya, sólo por nombrar algunas, la Selección Colombia trasiega por el país (y ahora por Madrid) en búsqueda de un sitio adecuado dónde entrenase y a la merced de quién le facilite una sede de concentración. La "mudanza" de la Selección a Madrid será más frecuente en la medida que la construcción de la sede no avance.