Febrero 1, 2012

Figuras brasileñas no quieren dejar la liga local

La mayoría de los clubes brasileños mantuvieron este año a sus principales jugadores pese a ofertas hechas por algunos equipos europeos por futbolistas como Neymar, Paulo Henrique Ganso, Lucas y Leandro Damiao, destacados de la selección nacional.

La resistencia al siempre lamentado éxodo de jugadores que los clubes brasileños sufrían a comienzos de cada año la lideró el Corinthians, que se coronó campeón nacional en diciembre pasado y que mantuvo prácticamente intacta su plantilla, además de repatriar a Cassio, procedente del PSV Eindhoven holandés.

Mientras que enviaron al exterior en la ventaja de fichajes a 26 jugadores, la mayoría de los cuales no estaban en los planes de los entrenadores, los clubes brasileños contrataron 28 futbolistas procedentes del exterior.

Este fenómeno fue ayudado por la estabilidad de la economía brasileña, que fortaleció a los clubes de fútbol, y por la crisis financiera europea, que impidió a los clubes del viejo continente hacer ofertas que antes eran irrecusables.

La principal baja la sufrió el Santos, que transfirió al lateral derecho Danilo al Oporto portugués.

El club paulista, sin embargo, consiguió retener a Neymar y Paulo Henrique Ganso, sus mayores revelaciones en los últimos años y que fueron objeto de deseo de varios clubes europeos.

Tras garantizar la permanencia de Neymar con un inédito contrato para el fútbol brasileño que superó ofertas millonarias del Real Madrid y del Barcelona, el Santos festejó no perder a Ganso durante la ventana de transferencias.

El centrocampista prefirió permanecer en el Santos para disputar la Copa Libertadores y ante la promesa de una mejoría en su contrato a seguirle los pasos a Danilo, debido a que también recibió una oferta del Oporto, que tendrá que esperar ahora hasta agosto para intentar ficharlo.

"El jugador no tenía interés en irse y el club tampoco quería transferirlo. Con el fin de la ventana de transferencias acabaron finalmente los rumores", aseguró el presidente del Santos, Luis Alvaro de Oliveira Ribeiro.

El Sao Paulo cedió esta semana en préstamo al Granada español a Henrique, el mejor jugador del Mundial Sub'20 de este año pero que nunca consiguió sobresalir en la plantilla profesional.

El mismo club cedió al zaguero Xandao y al centrocampista Marlos, igualmente sin importancia para el Sao Paulo, pero, en cambio, gastó cerca de 5,5 millones de dólares en la repatriación del atacante Jadson, que estaba en Ucrania.

El Fluminense transfirió al Villarreal español al argentino Alejandro Martinuccio, contratado el año pasado pero que no fue aprovechado.

Varios clubes aprovecharon la ventana para reforzarse.

El Flamengo repatrió por un elevado precio al delantero Vágner Love, que estaba en el CSKA de Moscú.

El Internacional contrató al centrocampista argentino Jesús Dátolo (Espanyol de Barcelona) y el Gremio garantizó el regreso a Brasil del boliviano Marcelo Martins Moreno (Shakhtar Donetsk, Ucrania).

El Palmeiras se reforzó este año con el zaguero paraguayo Adalberto Román (River Plate, Argentina) y con el delantero argentino Hernán Barcos (LDU, Ecuador), y el Vasco da Gama con el delantero ecuatoriano Carlos Tenorio (LDU, Ecuador).

Los brasileños de más renombre entre los que fueron negociados en el mercado de invierno europeo de este año se transfirieron de un club europeo a otro del mismo continente.

El centrocampista Thiago Motta abandonó el Inter italiano para reforzar el París Saint Germain francés y Philippe Coutinho le siguió los pasos y se fue al Espanyol.

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