Enero 26, 2016

Clubes en Brasil se rebelan contra la Federación de Fútbol de ese país

El torneo "rebelde" ha sido denominado Primera Liga y nace como una competición de tiro corto, en el que 12 equipos se dividirán en tres grupos de cuatro y jugarán tres jornadas, seguidas de las correspondientes semifinales y una final a partido único. 

En su primera edición, la Primera Liga ha congregado a equipos grandes como Flamengo, Fluminense, Cruzeiro, Atlético Mineiro, Gremio e Internacional, además de otros clubes de primera como Avaí, América Mineiro, Atlético Paranaense, Coritiba, Criciúma y Figueirense.

Las grandes ausencias son las de los equipos cariocas Vasco da Gama y Botafogo, además de la de los cuatro principales clubes paulistas, entre ellos el Corinthians, el campeón de la liga brasileña de 2015, Santos, Sao Paulo y Palmeiras.

La oposición de la CBF a la organización del torneo, que se cristalizó en una prohibición explícita contra la Primera Liga anunciada este lunes, tuvo como consecuencia un raro suceso: la unión de los doce clubes implicados, algunos de ellos enconados rivales.

Los clubes promovieron este martes en las redes sociales la etiqueta "#JuntosPelaPrimeiraLiga" (juntos por la Primera Liga), lo que tuvo eco entre aficionados de todo Brasil.

El nuevo campeonato también ha recibido el apoyo del Bom Senso FC, el gremio de jugadores que se organizó en 2014 para demandar la modernización de la gestión del fútbol brasileño.

"El modelo del campeonato aún no es el ideal, pero la Primera Liga es terreno fértil para los cambios en el fútbol brasileño", dijeron los jugadores en un comunicado de apoyo al nuevo torneo.

"Con la cúpula de la CBF debilitada y de nuevo intentando impedir el desarrollo de nuestro fútbol, el momento es propicio para que los clubes rompan de una vez con el modelo arcaico que insiste en mantenerse en el fútbol brasileño", agregaron los futbolistas.

La Primera Liga fue fundada el pasado septiembre y surgió como un intento de los clubes de relegar los campeonatos regionales que se juegan entre febrero y mayo y que, en su gran mayoría, han perdido el interés de los aficionados.

Los regionales, con la única excepción del Campeonato Paulista, cuentan en su mayoría con equipos de tercera y cuarta división, que se mezclan con los grandes, y se suelen disputar en estadios con pésimas infraestructuras, factores que han alejado al público.

Debido a los equipos implicados, la nueva liga tendrá el atractivo de programar clásicos en todas las jornadas, lo que espera ser un atractivo para los patrocinadores y los hinchas.

No obstante, algunos dirigentes de los clubes de la Primera Liga no esconden que el campeonato podría ser el embrión de un proyecto más ambicioso, que acabaría arrebatando la organización del campeonato brasileño a la CBF.

Desde el anuncio de la creación del torneo, comenzó un tira y afloja entre los clubes y la CBF, que finalmente ha decidido vetar el torneo para amparar a las federaciones regionales, que ven amenazados sus intereses.

La justificativa esgrimida por la CBF es la falta de fechas disponibles en el calendario, lo que impediría a los equipos guardar los descansos exigidos por las normas de la FIFA entre los partidos de la Primera Liga y de los torneos regionales.
Esa coincidencia de fechas llevó a los organizadores a plantear que el partido Gremio-Internacional del campeonato de Río Grande do Sul también sea válido para la tercera jornada de la Primera Liga.

La primera jornada podría disputarse sin problemas, puesto que en su comunicado la CBF sí dio permiso expreso a los partidos "amistosos" de pretemporada que se celebren hasta el 30 de enero con el beneplácito de las federaciones regionales.

Pero una vez que comiencen los campeonatos estatales, la CBF podría oponerse a ceder a los árbitros y tomar otras medidas contra el torneo, que según sus organizadores tiene pleno amparo legal.

La Federación de Río Grande do Sul propuso este martes una salida intermedia a los clubes, que disputen el torneo durante la Copa América del próximo junio, aunque esa idea aún deberá ser sometida a debate.

Partidos de la primera jornada:

Miércoles: Criciúma-Cruzeiro, Fluminense-Atlético Paranaense, Internacional-Coritiba y Atlético Mineiro-Flamengo.

Jueves: Avaí-Gremio y América Mineiro-Figueirense.