Marzo 5, 2012

Equipos peruanos tendrán una restructuración económica

El decreto se dio en "apoyo de emergencia a la actividad deportiva futbolística" y contempla medidas "urgentes, temporales y excepcionales" para el proceso de restructuración de las deudas financieras de los equipos.

Establece, de esa manera, los pasos para que los equipos puedan acogerse a un régimen que les permita hacer frente a sus obligaciones tributarias y financieras y continuar funcionando.

Señala que el estatal Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) designará a un administrador temporal, que podrá ser ratificado o sustituido por la Junta de Acreedores.

Este procedimiento no habilita la posibilidad de que los acreedores opten por la liquidación de los equipos y el inicio del proceso genera la suspensión de la exigencia de las obligaciones y un marco de protección patrimonial.

Una vez cumplidos los trámites ordenados por la ley, el administrador temporal sustituirá en sus facultades legales y estatutarias a los directores, gerentes, representantes legales y apoderados del equipo deudor.

El decreto, que estará vigente durante 60 días, es de aplicación inmediata y se aplica a todas las personas jurídicas que realicen actividades deportivas futbolísticas.

El Gobierno indicó que tomó esta decisión porque en las últimas semanas se produjeron "hechos muy graves" en el fútbol peruano, como una huelga de jugadores, la retirada de equipos y la suspensión de pagos.

Consideró, en ese sentido, que "es necesario establecer mecanismos que permitan que la actividad futbolística pueda desarrollarse con el menor perjuicio posible respecto a los agentes económicos vinculados a esta actividad".

El fútbol peruano afronta una severa crisis desde el año pasado, cuando se vieron partidos ganados "en la mesa", sueldos impagos y firma de nóminas de pago sin haber recibido la remuneración mensual.

En febrero el gremio de los futbolistas cumplió con una huelga que desencadenó la decisión del Universidad San Martín de retirarse del fútbol profesional por considerar que se habían vulnerado sus intereses, ya que ellos tenían a su equipo al día y en las mejores condiciones.