Agosto 7, 2012

El fútbol mexicano, un nuevo paraíso para los jugadores españoles

"Me siento contento de formar parte de esta competición, de haber abierto la puerta a más jugadores españoles. Cada vez llegan más y hay otros que tiene muchas ganas porque ya he hablado con varios y les gustaría venir", dijo García Sanz.

El exdelantero del Liverpool inglés y del Atlético de Madrid evitó citar los nombres de los colegas con los que ha hablado pero reiteró el creciente interés que viene despertando el fútbol mexicano entre los extranjeros.

Dijo que, pese a que a España no llega mucha información, la Liga mexicana "es competitiva y atractiva para el jugador con campos llenos, mucho público, mucha afición y mucha pasión por el fútbol".

Añadió que hay "jugadores de calidad" y "se ve un fútbol muy bonito".

García Sanz, quien llegó hace un año a México como refuerzo del Puebla, con el que marcó 13 goles en los Torneos Apertura 2011 y Clausura 2012, consideró que el fútbol mexicano tiene muchos equipos con mucha tradición y una infraestructura muy grande.

"Hay varios equipos que por prestigio, años en los que llevan trabajando bien y títulos, te llaman la atención como el América, el Tigres, el Cruz Azul y el Toluca", apuntó.

En Tigres juega su compatriota y homónimo Luis García Fernández.

El español consideró que lo más complicado del balompié local son los "cambios bruscos" en la altitud de las sedes de los equipos.

"Pasas de jugar en una ciudad como Toluca, a 2.680 metros sobre el nivel del mar, a una zona de playa con 35 metros y 90 por ciento de humedad. Son cambios muy bruscos y se notan sobre todo en la parte física. Además, hay canchas en las que el césped está muy alto y a la hora de trabajar es muy duro, es complicado", expresó.

Sobre su adaptación, dijo que no tuvo problemas. "La gente me ha tratado a mí y a mi familia muy bien en todo momento. La cultura es muy parecida a la española. A lo que cuesta adaptarse es a la altitud de la ciudad de México. Además, es una ciudad muy grande y complicada", dijo.

La capital mexicana está en una altitud de 2.240 metros.

Para explicar la complejidad de la urbe, entre las cinco más grandes y pobladas del mundo, García Sanz dijo que si uno intenta ir a comer un restaurante alejado de su zona "puede estar dos horas en el coche".

"Es una ciudad con muchísimo tráfico y es un poco caótico en algunos momentos pero, bueno, intentas no moverte mucho y disfrutar de todo lo que tienes cerca", finalizó el español que vive en la sur de la capital mexicana, sede del equipo y una de las mejores zonas de la ciudad.