Diciembre 30, 2011

Luis Enrique se gana lentamente el reconocimiento en Italia

La prensa había culpado al técnico asturiano de 41 años, ex jugador del Real Madrid y del Barcelona, del mal arranque liguero y de la eliminación, prematura, de la Liga Europa.

No se comprendían ‘sus planteamientos arriesgados' ni sus reglas espartanas, "pocas pero que todos tienen que respetar por el bien del grupo", según se le oía decir, ni, sobre todo, que se atreviese a prescindir en las alineaciones del capitán Francesco Totti, lo más parecido a un dios en la tierra para la afición "giallorossa".

El culmen de la desafección llegó tras el derbi ante el Lazio, en la séptima jornada, en la que la prensa le ignoró totalmente para jalear, en términos muy entusiastas, al entrenador rival, Edi Reja, un nuevo mito al haber llevado a su equipo a acabar con una maldición de cinco años sin ganar al Roma.

Luis Enrique era por aquel entonces el técnico que ‘arriesgaba con nueve jugadores que nunca habían afrontado un derbi'. Pero su Roma era quinta.

El entrenador estuvo, según la prensa, a punto de dimitir tras el 3 a 0 que le endosó el Fiorentina a Roma, el pasado 4 de diciembre. El equipo, además, venía de perder ante el Udinese, la revelación del campeonato.

Pero cinco meses después, y sobre todo tras siete puntos en los tres últimos partidos, incluyendo el que enfrentó al Roma contra el líder aún invicto, el Juventus, su posición ha quedado revalorizada. Y mucho.

El diario deportivo ‘Il Corriere dello Sport', uno de sus principales detractores, ha variado su línea editorial sobre el asturiano, llegando a decir que los siete puntos conseguidos "cierran brillantemente la fase del proyecto Luis Enrique".

Luis Enrique ya es ‘Lucho', un sabio que ha logrado que la pelota circule cada vez más rápida y fluida, que "las amnesias defensivas se hagan cada vez menos frecuentes" o que "la red contraria sea asediada con mayor puntualidad".

‘Il Corriere' valora su capacidad de trabajo y también su capacidad de rectificación de sus posturas iniciales.

Es un hombre pegado a una idea, que crece en cada partido.

"Y crecimiento significa también la inteligencia de leer las cosas desde otro punto de vista", refiere el rotativo.

Es el hombre "convencido de saber hacer su deber y de hacer todo lo posible para hacerlo bien", agrega.

Luis Enrique ha llevado trabajo y sudor´' a un campeonato y a un escenario complicados, y empieza a cosechar ya los frutos de su tesón.

Y su Roma es actualmente séptima en la clasificación. Quizás las críticas iniciales fueron impacientes, o quizás, simplemente, excesivamente pasionales. Como el fútbol.

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