Diciembre 1, 2013

Con gol agónico de Fernando Llorente, Juventus venció 1-0 a Udinese

Llorente, al que apenas dos minutos antes el visitante Allan había sacado desde la línea de meta un remate de cabeza suyo tras saque de esquina, dio tres importantes puntos a su equipo, que estuvo muy cerca de perder de no ser por la excelente actuación del meta Gianluigi Buffon.

El partido en sus prolegómenos estuvo marcado por aire de fiesta y de reivindicación anti-violencia en el fútbol. El Juventus Turín al tener cerradas por sanción los dos fondos de su estadio, ante episodios antirracistas de sus ultras, había conseguido que la Federación Italiana le permitiese llenar esas curvas con niños menores de 13 años.

Fueron invitados unos 12.200 niños, procedentes de las escuelas de fútbol ‘juventinas' en el Piamonte y de las escuelas elementales y medias, que dieron un colorido especial al Juventus Stadium.

Pero sobre el terreno de juego la fiesta iba camino de quedarse aguada por un mal partido ‘juventino', que notó en exceso la ausencia de lucidez que da a su juego el veterano Andrea Pirlo, quien se retiró lesionado a los catorce minutos de partido.

El Udinese controlaba, maniataba al Juventus en mitad de campo no cediendo ocasiones de gol, e incluso llegaba con gran peligro a las cercanías de un Buffon que recordó al de sus mejores tiempos.

El meta ‘juventino' salvó a su equipo en varias ocasiones claras: en el minuto 30, en intento de vaselina de Di Natale; en una doble parada a centro chut de Fernandes y, a bocajarro casi estando sobre el césped, del propio Di Natale (m.52); y a disparo lejano de Lazzari (m.62).

Al Juventus le salvaba Buffon y, en los instantes finales, le alegró la vida un Llorente al que antes no le habían llegado balones en buenas condiciones de ser rematados.

Llorente, que se ha convertido en el último mes y medio en el salvador del Juventus, ya pudo marcar en el minuto 89 en el referido remate de cabeza sacado por Allan. Pero lo hizo en el 91, al desviar de cabeza un disparo cercano fallido de Lichtsteiner que se iba fuera.

Es el cuarto gol liguero de Llorente, el más decisivo, el que le ha convertido en ídolo ‘juventino', siendo despedido con una gran ovación y abrazos de sus compañeros y técnicos. Y ponía la guinda a la fiesta de los niños en Turín.

El Juventus conseguía tres puntos que le alejan en la primera plaza, con tres puntos de ventaja sobre el Roma, segundo clasificado.

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