Junio 26, 2013

Final de Copa Confederaciones tendrá un esquema de seguridad especial

El número de guardias privados al servicio de la FIFA que actuará en el interior del estadio, que fue de 1.050 en los dos primeros partidos de la Confederaciones disputados en el Maracaná (México-Italia y España-Tahití), llegará a 1.300 el domingo.

"Es lógico que por la dimensión de la final y por la tensión que genera y que ya está generando, el asunto de la seguridad va a exigir mucha más atención", afirmó el director de comunicación del comité organizador, Saint-Clair Milesi, en una rueda de prensa ofrecida este miércoles en el Maracaná junto a representantes de la FIFA.

Según Milesi, el aumento del número de vigilantes fue determinado tanto por "la situación especial que estamos viviendo", en referencia a las protestas que sacuden a Brasil desde hace más de dos semanas, como por la cantidad de personalidades políticas y deportivas que se prevé que asistan a la final del torneo.

Las protestas que se repiten diariamente en Brasil comenzaron el 10 de junio en Sao Paulo exclusivamente por el aumento de las tarifas de transporte público, pero se extendieron a todo el país y ganaron nuevas reivindicaciones, como exigencias de mayor inversión pública en educación y salud, y críticas a la corrupción.

Otro de los motivos que ha llevado a millones de brasileños a salir a la calle son los elevados gastos del Gobierno en la organización del Mundial de 2014, por lo que muchas de las marchas de protesta han tenido como destino estadios en los que en ese momento se disputaban partidos por la Confederaciones.

Algunas de esas protestas han sido dispersadas por la policía con gases lacrimógenos debido a que las autoridades establecieron un perímetro de seguridad de dos kilómetros alrededor de los estadios y los manifestantes intentaron atravesar ese cerco.

Ese fue el caso hoy en Belo Horizonte, donde hubo un enfrentamiento entre manifestantes y agentes en las inmediaciones del estadio Mineirao donde se disputa el partido de semifinales entre Brasil y Uruguay.

Aproximadamente 50.000 personas participaron en la protesta, según la policía militar.

Para Río de Janeiro están previstas dos protestas para el próximo domingo con locales de concentración próximos al Maracaná, en donde habrá cerca de 73.000 espectadores que ya agotaron las entradas para la final.

El Comité Organizador se abstuvo de dar detalles sobre si la seguridad alrededor del Maracaná también será reforzada, debido a que la misma es responsabilidad de la gobernación de Río de Janeiro. "El plan de seguridad externo aún no ha sido detallado", afirmó Milesi.

En la misma rueda de prensa la FIFA divulgó los números de audiencia televisiva del torneo e informó que el partido entre Brasil e Italia del pasado sábado, con 50,4 millones de espectadores, alcanzó una audiencia récord en partidos de la Confederaciones.