Noviembre 19, 2013

Alemania irrespetó Wembley al ganarle 0-1 a Inglaterra

Los ingleses, que habían perdido el viernes ante Chile por 0-2, no encontraron la forma de sorprender a la ordenada defensa de los de Joachim Löw, que llegaban de empatar a uno contra Italia tras haber cerrado con solidez la fase previa del Mundial como líderes del Grupo C.

El partido era oficialmente un amistoso, pero las gradas de Wembley, con capacidad para 90.000 espectadores, lucían prácticamente llenas para asistir al duelo contra uno de los rivales más temidos por los aficionados locales.

Algunos todavía recordaban la derrota que sufrió Inglaterra, también en Wembley, en la semifinal de la Eurocopa de 1996, cuando Gareth Southgate falló el sexto penalti de la tanda y otorgó a los alemanes el pase a la final de un campeonato que acabaron ganando ante la República Checa.

Los ingleses están aún dolidos además por un antecedente más cercano, la sonora derrota por 4-1 en los octavos de final del último Mundial, en 2010, cuando los teutones apearon al conjunto de los Tres Leones antes de lo previsto.

A ocho meses para Brasil 2014, ganar a Alemania era una obligación moral para los ingleses, que no han pasado de cuartos de final en una Copa del Mundo desde Italia 1990 y aspiran a cambiar su suerte el próximo verano.

Los de Roy Hodgson, que se relajaron el viernes ante Chile, confiaban en esta ocasión en la inspiración de Wayne Rooney para doblegar a la nutrida defensa alemana, con el central del Arsenal Per Mertesacker al mando.

Rooney se ha enfrentado en cuatro ocasiones a una defensa gobernada por el central ‘gunner', de casi dos metros de altura, y nunca ha logrado marcar un gol en esos encuentros.


Trató de mejorar esa estadística desde el inicio del partido, pero volvió a salir frustrado del campo a veinte minutos del final. El delantero del Manchester United lideró el ataque inglés en la primera parte, pero insistía en conducir el balón por el centro y chocaba una y otra vez contra el sistema defensivo que había preparado Löw, que parecía haber previsto de antemano los movimientos del inglés.

Rooney se apoyaba en Daniel Sturridge, que se dejaba caer por ambas bandas, pero ninguno de ellos lograba inquietar al portero del Borussia Dortmund, Roman Weidenfeller.

Los alemanes se mostraban fríos, con poco interés en avanzar sus líneas, y evitaban así que los locales pudieran retarles al contragolpe.

Sin forzar la máquina, Alemania dio su hachazo a cinco minutos para el descanso, a la salida de un córner. Avisó primero con un cabezazo de Sven Bender que Joe Hart sacó de la línea con una mano providencial y, acto seguido, Mertesacker concretó el gol.

El defensa aprovechó su altura para superar en el salto a Chris Smalling y peinó hacia atrás un balón que quedó fuera del alcance de Hart.

La ventaja dio vía libre a Löw para retrasar aún más sus líneas y sumar jugadores frescos a su defensa. A pesar de ser un amistoso, el técnico alemán no renunció a la seguridad de Mertesacker en el centro del área para contener las embestidas de los ingleses.

Andros Townsend, del Queens Park Rangers, estrelló un balón al palo a los diez minutos del segundo tiempo que fue una de las mejores ocasiones de los locales, que fueron una vez más incapaces de sorprender a los alemanes.

Ficha técnica:

0 - Inglaterra: Hart, Walker, Cole (Gibbs, m.53), Cleverley (Wilshere, m.64), Smalling, Jagielka, Townsend, Gerrard (Henderson, m.55), Sturridge, Rooney (Barkley, m.71), Lallana (Lambert, m.76).

1 - Alemania: Weidenfeller, Westermann (Draxler, m.67), Schmelzer (Jansen, m.45), Bender, Mertesacker, Boateng (Hummels, m.45 (Höwedes, m.66)), Götze, Bender, Kruse (Höwedes, m.56), Kroos, Reus (Schürrle, m.82).

Goles: 0-1, m.39: Mertesacker.

Árbitro: Stéphane Lannoy (Francia)