Noviembre 22, 2013

Federación de Croacia decidió no sancionar al futbolista que lanzó gritos fascistas

"Se trata de un gesto impropio. Lamento que él mismo haya ensombrecido nuestra victoria y nuestra clasificación para el Mundial", se limitó a comentar el presidente de la HNS, Davor Suker, según la agencia de noticias "Hina".

La escueta reacción oficial llegó tres días después de que Simunic se dirigiera a la grada al término del partido contra Islandia y gritara a través de megafonía "Za dom" ("Por el hogar").

Este es uno de los saludos de los "ustachis", que entre 1941 y 1945 lideraron el "Estado Independiente Croata", un protectorado de la Alemania hitleriana donde fueron asesinados decenas de miles de judíos, serbios, gitanos y disidentes políticos.

La postura oficial de las autoridades futbolísticas croatas ha llegado después de que el presidente de Croacia, el Ministro de Educación y Deportes y la Defensora del Pueblo le urgieran a reaccionar.

El presidente ejecutivo de la HNS, Damir Vrbanovic, anunció hoy que los órganos competentes de la entidad "estudiarán el caso", pero no quiso anticipar si habrá sanciones contra Simunic.

Aunque calificó el gesto como "del todo impropio", Vrbanovic acentuó que "le preocupa la avalancha que se lanzó contra Simunic, que es una persona honrada" y aseguró que el jugador está desconcertado porque su gesto se haya vinculado con los ustachis.

La Fiscalía de Zagreb multó ayer a Simunic con 3.500 euros, la multa más alta para este tipo de infracciones que prevé la legislación croata.