Junio 7, 2012

La selección de Portugal pide que se hable de fútbol y no se le critique

Un vestuario tranquilo y concentrado para el partido contra Alemania, este sábado en Lviv (Ucrania), pero "triste" por las manifestaciones de los entrenadores Manuel José y Carlos Queiroz, quienes tildaron lo que rodea al combinado luso de un "circo".

Así describió Coelho, exseleccionador luso (1997-2000), el ambiente que vive la selección capitaneada por Cristiano Ronaldo, quien el próximo viernes atenderá a los medios antes de medirse a Alemania, rival en el grupo B junto a Dinamarca y Holanda.

"Las personas no pueden hablar de aquello que nunca vivieron, y siempre sucede en las fases finales", se desahogó el dirigente de la federación, mientras se lamentó que los portugueses sean desconfiados.

La derrota contra Turquía (1-3) y un empate frente a Macedonia, los numerosos días libres concedidos a los futbolistas y la apretada agenda social de la selección durante su estancia en Portugal son los principales desencadenes de los reproches, coronados por algunas informaciones de la prensa lusa.

Los gastos de la selección en el lujoso hotel de Opalenica y un reportaje sobre los coches de alta gama de los jugadores pusieron más leña al fuego. Y todo esto en un país inmerso en una grave crisis económica y sensible a cualquier cuestión referente con gastos.

"Existe una tristeza, pero no afecta al rendimiento. Claro que están tristes por decirse cosas que no son verdad (...) Pero veo en este equipo serenidad para concentrarnos en nuestros objetivos", certificó Coelho.

El portero Eduardo Carvalho, del Benfica, corroboró el sentimiento de pesadumbre descrito por el vicepresidente de la FPF.

"Estamos un poco tristes y especialmente por venir de portugueses que debían de darnos valor y ayudar más al grupo", comentó el meta, quien como Coelho, no citó explícitamente a Manuel José y Queiroz.

Los coches lujosos y altos salarios de los futbolistas aireados por la prensa lusa tampoco cayeron bien en Portugal y Eduardo lo entiende.

"Nosotros comprendemos cómo está la situación actualmente, las personas ven esas noticias y se sienten un poco frustradas", manifestó. No obstante, el guardameta resaltó que están unidos para dar una alegría a sus compatriotas.

Coelho, conocedor de la selección también como futbolista al jugar por Portugal más de 60 veces, pidió "respeto" por los profesionales que representan al país y deseó que a partir de ahora "sólo se hable de fútbol".

"Hay que ser más positivo. En los últimos 15 años alcanzamos un estatuto mundial y europeo que nunca tuvimos. Eso crea un prestigio y creamos autoestima. ¿Dos amistosos (empate contra Macedonia y derrota ante Turquía) van a destruir todo el trabajo?", se interrogó.

Portugal, que tiene un historial salpicado de episodios polémicos y de indisciplina dentro del vestuario, como en los mundiales del 86 y del 2002, debuta en la Eurocopa el sábado, en Lviv, ante la selección Alemana envuelta en una nebulosa.

"Todavía vamos a unirnos más. Queremos demostrar en el campo que todo lo que se habla no es verdad", sentenció Eduardo.