Junio 13, 2012

Historias de la Euro: en Lviv se jugó el partido más corto de la historia

En una época en la que el balompié atravesaba una fase embrionaria, Lviv, sede de dos partidos de Portugal en la presente Eurocopa, vivió el primer enfrentamiento futbolístico entre ambas ciudades, un 14 de julio de 1894, cuando ambas pertenecían al heterogéneo Imperio Austro-Húngaro.

Fue entonces cuando se produjo uno de los episodios más curiosos de la historia del fútbol, retratado en una placa conmemorativa que lleva impresa una fotografía de aquel partido.

El ucraniano Volodymyr Khomytskyi, de 16 años, marcó gol en el minuto seis y su equipo estalló de júbilo, tanto que decidieron dar por acabado el encuentro y dejar plantados a sus rivales.

La "espantada" de los ucranianos desconcertó mucho a los polacos, explicó a EFE la guía turística y traductora ucraniana Anastasiya Shamotko, especialista en la historia de Lviv.

Ante la insistencia de sus oponentes, que pedían un regreso inmediato del conjunto de Lviv, el equipo vencedor, exultante con su botín, mandó intervenir "a unas mujeres acróbatas" en el terreno de juego, señaló Shamotko. Los ucranianos no volvieron más.

El legendario partido se celebró donde actualmente está uno de los mayores parques de la ciudad y fue organizado por un profesor de un seminario local, que ya había participado en la realización de otros partidos de fútbol en Inglaterra, la cuna del balompié, contó la traductora.

Históricamente, Lviv, ciudad situada al oeste de Ucrania con unos 650.000 habitantes, fue escenario de enconadas rivalidades nacionales, pues durante mucho tiempo estuvo habitada por polacos y judíos, hasta que después de la Segunda Guerra mundial (1945) fue repoblada por ucranianos.