Junio 27, 2012

Andrea Pirlo, el héroe “viejo” de la Eurocopa

Las lecciones magistrales de Pirlo, sobre todo en el partido de cuartos de final contra Inglaterra, recuerdan a Zinedine Zidane en el Mundial de Alemania 2006.

Descartado por "viejo" por la prensa española, ‘Zizou' dio un recital en el choque de octavos de final con la joven ‘Roja', a la que envió a casa sin contemplaciones.

Italia prepara la semifinal del jueves contra Alemania y Pirlo es el nuevo "dios" de la ‘azurra', la estrella que es capaz de lanzar un penalti "a lo Panenka" (el ‘cucchiaio', la cuchara en italiano) en el momento de máxima tensión de la serie de penas máximas que supuso la eliminación de Inglaterra.

Pirlo explicó luego la razón de ese tipo de lanzamiento, siempre arriesgado, con un punto de altanería: "El portero inglés Hart parecía muy seguro de sí mismo, había que bajarle un poco los humos".

Hart no detuvo ninguno de los penaltis de los italianos, ya que el único que no subió al marcador ‘azzurro' fue el que Montolivo echó fuera.

Desde ese día, Pirlo no deja de ocupar las portadas de los diarios italianos y hasta se le pregunta si se siente con méritos suficientes para arrebatar el "Balón de oro" a los dos monstruos del fútbol actual, Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

El armador del juego italiano (y del Juventus) reconoce que "es imposible" adelantar a Messi y Ronaldo, "que marcan un montón de goles". Por su juego, Pirlo no es de muchos tantos: 10 en 87 partidos internacionales, pero en asistencias nadie lo supera en la Eurocopa.

Pirlo, de 33 años, y el portero y capitán Gianluigi Buffon, de 34 años, conforman la pareja de "viejos" que ayudan a la "Nazionale" a alcanzar la semifinales de la Eurocopa.

El rival es la Alemania de Mesut Özil, de 25 años, al que Pirlo considera el eje de la "Mannschaft". La eliminación de Inglaterra ha cargado de optimismo a los italianos. "Nos tienen miedo", asegura Pirlo, cuya selección parte con la ventaja de que nunca fue eliminada ni vencida por los teutones en una gran competición internacional, aunque la euforia a veces juega malas pasadas.

Que se lo pregunten a España en los octavos de final del Mundial de 2006. Había ganado a sus tres rivales en la fase previa, que cerró con ocho goles a favor y uno en contra, y su buen juego y el talento de sus jóvenes estrellas (Casillas, Cesc, Xavi, Xabi Alonso, Torres, Villa..) animaron a los medios a hacer de menos a la "vieja" Francia.

Hasta la prensa francesa llegó a preguntarse si era oportuno poner a Zidane en la alineación. "¿Con o sin Zidane?", tituló expresivamente "L'Humanité".

Zidane era el jefe de los ‘bleus'. Tenía entonces 34 años, pero sacó el orgullo de los campeones. Se le dio por muerto y resucitó más vivo que nunca. Selló el 1-3. Villa había adelantado a España, Ribery igualó y Vieira, otro "viejo" de 30 años, puso el 1-2.

Los viejos ‘gallos' franceses eliminaron después a Brasil y a Portugal y resistieron a Italia hasta la serie de penaltis, ya con Zidane fuera del campo por el cabezazo a Materazzi.

El seleccionador alemán, Joachim Low, ha decidió no fiarse de las apariencias de la edad y no duda en valorar lo que tendrá enfrente en Varsovia. No una pareja de "viejos", sino un "genial estratega" (Pirlo) y un portero "excepcional" (Buffon).

No en vano en el Mundial de 2006, un delantero extraordinario de 33 años selló el 2-0 con el que Italia eliminó a su selección en las semifinales de "su" Mundial. Se trataba nada menos que de Alessandro Del Piero.

Y en México'1970, otro "viejito" italiano, Gianni Rivera, de 33 años, firmó en la prórroga el tanto definitivo de 4-3 del épico duelo de semifinales con la Alemania de Maier, Beckenbauer, Seeler, Mueller, Overath...

Italia perdió la final ante Brasil, liderado por un treintañero de nombre Pelé (31). Para que te fíes de los "viejos".