Octubre 11, 2015

2-1: Robert Lewandowski encaminó a Polonia a Francia 2016 e igualó récord

Lewandowski consiguió este domingo ante Irlanda su decimotercer gol de esta fase, tras la cual la selección polaca consiguió la clasificación directa para Francia 2016 en lo que será su tercera presencia seguida en el torneo continental.

Comenzó con cuatro goles ante Gibraltar en Faro, logró un triplete frente a Georgia en Varsovia, sumó sendos dobletes contra el cuadro gibraltareño en la capital polaca y en Glasgow ante Escocia, y una diana frente a Alemania y en este último choque ante Irlanda.

Lewandowski alcanza así la cifra que tenía como récord Healy con los trece tantos que consiguió en el grupo F de la fase previa para la Eurocopa 2008, en la que su selección concluyó tercera tras España y Suecia.

A continuación, con doce dianas, figuran en los anales del torneo el holandés Klaas-Jan Huntelaar (previa Eurocopa 2012) y el croata Davor Suker (previa Eurocopa 1996). 

Lewandowski no para. Su hambre de gol es insaciable. Lleva una temporada impresionante, con 12 tantos en la Bundesliga, 3 en la Liga de Campeones y 13 en la fase de grupos de la Eurocopa. Suma 28 goles.

Con su última diana demostró que Pep Guardiola debe frotarse las manos con su delantero cada fin de semana en la Bundesliga. Fue digna de un jugador de primera. La consiguió de cabeza, flotando en el aire y girando el cuello para dar fuerza a un balón bombeado desde la banda derecha por Krzysztof Maczynski.

Fue el 2-1, al borde del descanso y suficiente para clasificar a Polonia.

Antes de ese instante la fotografía del partido era Polonia, más equipo que Irlanda, dominó toda la primera parte en la que cimentó su victoria decisiva. El equipo del técnico Adam Nawalka, que sentó en el banquillo a Jakub Blaszczykowski y que no pudo contar por lesión con Arkadiusz Milik, fue a por el partido desde el primer minuto.

Suyas fueron casi todas las ocasiones del acto inicial y no muy tarde, en el minuto 13, Grzegorz Krychowiak enganchó un disparo desde fuera del área a la salida de un córner para marcar el primer tanto de la noche. Su tanto trajo una felicidad efímera al público del estadio Nacional de Varsovia, que instantes después fue testigo de un penalti que cometió Michal Pazdan sobre Shane Long.

Jonathan Walters se encargó de marcar la pena máxima para empatar el partido y dar a esperanzas a Irlanda, que parece condenada a jugar las repescas. Pero ese empate fue también efímero, como la felicidad de Polonia después del primer gol porque Lewandowski se encargó de mandar a sus rivales al descanso con cara de preocupación.

El segundo periodo fue más caótico. Irlanda no podía encogerse y salió a por un empate que le daba la clasificación directa. Polonia, más timorata, también dispuso de sus opciones para aumentar el marcador con algunos contragolpes, pero fue Richard Keogh quien tuvo la clasificación de Irlanda en su cabeza.

Pero Keogh no es Lewandowski. Keogh no remató como uno de los mejores delanteros del mundo, mandó la pelota prácticamente al bulto, cuando estaba solo delante del portero Lukasz Fabianski, que pudo despejar una pelota que valió una Eurocopa, la tercera que disputará Polonia en toda su historia. Lewandowski podrá brillar en ella.