Diciembre 21, 2011

La corrupción en el fútbol traspasó la Muralla China

Huang, parte del colectivo de árbitros, directivos y técnicos que esta semana han comenzado a comparecer ante los tribunales, se declaró culpable de haber recibido unos 190.000 euros (250.000 dólares) por manipular los resultados de seis partidos entre equipos chinos y dos encuentros internacionales de clubes, informaron los medios estatales chinos.

Éstos últimos fueron el amistoso entre el Manchester United y el Shenzhen FC disputado en 2007, y que el equipo inglés ganó por 6 a 0, y un partido entre el australiano Sydney FC y el Shanghai Shenhua.

Las pruebas por ahora apuntan, en todo caso, a que los equipos que disputaron estos partidos no estaban al tanto de los sobornos.

El 19 de diciembre comenzaron los juicios contra altas autoridades de la federación nacional de fútbol y su colegio arbitral, acusadas de compraventa de partidos y apuestas ilegales, en un escándalo que ha desprestigiado durante años el balompié del país asiático.

En 2009, las autoridades chinas lanzaron una campaña contra la corrupción que durante años había imperado en la liga de fútbol chino, y que según muchos aficionados es la principal causa de la merma en la calidad del balompié de China.

Los escándalos llegaron a salpicar tanto al fútbol en China -el deporte con más aficionados en el país- que durante un año la televisión estatal del país decidió no emitir encuentros ligueros, ante el desinterés de los telespectadores y la falta de patrocinadores.

La selección del país, comandada actualmente por el técnico español José Antonio Camacho, apenas ha contado en las fases de clasificación de los Mundiales desde 2002 (año de su única participación en este torneo), algo que según los entendidos es consecuencia del gran desprestigio del torneo liguero nacional.