Febrero 2, 2012

La violencia acaba con el fútbol en Egipto

El primer ministro Kamal el-Ganzouri anunció las medidas en una sesión de emergencia del parlamento, así como la renuncia del gobernador de Port Said y el jefe de la Policía local.

Decenas de aficionados murieron apuñalados o asfixiados cuando estaban atrapados en un corredor largo y angosto tratando de huir de rivales armados con cuchillos, porras y piedras, dijeron el jueves testigos, en el peor incidente de violencia en este deporte en el país.

Muchos egipcios, desde la gente hasta los legisladores, culpaban a la Policía y a los militares gobernantes del país por no haber evitado los disturbios en la ciudad costera mediterránea de Port Said.

Varios legisladores acusaron a las fuerzas de seguridad de haber actuado así intencionalmente, a fin de avivar el clima de inseguridad que vive el país desde el derrocamiento de Hosni Mubarak el 11 de febrero.

Al menos 74 personas perdieron la vida y cientos resultaron heridas al término del partido del miércoles, cuando seguidores del equipo local, Al Masry, furiosos, invadieron la cancha y provocaron enfrentamientos y una estampida, sin que interviniera la Policía antidisturbios.

Ahmed Ghaffar, uno de los aficionados del equipo visitante Al Ahly, dijo que "contingentes de personas" quedaron atrapadas cuando intentaban escapar, "lo que causó que muchas murieran asfixiadas en el estrecho corredor".

"Las personas estaban pegadas unas con las otras debido a que no había otra salida", dijo Ghaffar en un mensaje que difundió el jueves en Twitter.

"Estábamos en la disyuntiva de las puertas cerradas y la muerte que nos perseguía", afirmó.

Este incidente de violencia relacionada con el fútbol registró el número más alto de víctimas fatales a nivel mundial desde 1996.

Un jugador dijo que "parecía una guerra".

Mohamed Aboutrika, Emad Moteab y Mohamen Barakat, jugadores de la selección nacional y del Al-Ahly, le dijeron al canal Al-Ahly TV que no quieren volver a jugar después de los incidentes que dejaron al menos 74 muertos en el estadio del puerto mediterráneo de Port Said.

El volante Barakat indicó que no descarta volver a las canchas, pero le dijo al canal que se niega a jugar hasta que haya "castigos por la gente que murió"

Aboutrika y Barakat fueron titulares en el partido contra Al-Masry, mientras que Moteab fue suplente.

El técnico portugués de Al-Ahly, Manuel José, también le habría pedido al club de El Cairo que rescinda su contrato para regresar a su país natal.

Este jueves, decenas de manifestantes furiosos cerraron la Plaza Tahrir de El Cairo, epicentro de la revuelta popular que devino en el derrocamiento de Mubarak.

Otros inconformes cerraron la calle frente al edificio de la televisora estatal en el centro de El Cairo antes de las marchas previstas para esta jornada hasta el Ministerio del Interior a fin de denunciar a la fuerza policial.

Un aficionado de Al-Masry, Mohammed Mosleh, difundió en Facebook su relato sobre el incidente. Dijo que "rufianes armados" estaban a su lado en el estadio y advirtió una débil presencia policial.

"Lo ocurrido es increíble", apuntó. "Se suponía que estaríamos celebrando, no estar matando. Derrotamos a Al-Ahly, algo que sólo he visto dos veces en mi vida. Toda la gente estaba feliz. Nadie esperaba esto", afirmó.

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