Julio 12, 2012

Tres jugadores de la selección de Guatemala son investigados por la fiscalía

El jefe de la Fiscalía contra el Lavado de Dinero, Rolando Rodenas, dijo a los periodistas que "se inició una investigación judicial" en contra de los futbolistas, para "establecer si efectivamente hubo amaño de partidos".

La investigación, precisó el fiscal, está dirigida en contra de Guillermo 'el Pando' Ramírez, Gustavo Cabrera y Yony Flores, quienes fueron expulsados de la selección guatemalteca en mayo pasado por el director técnico, el paraguayo Ever Hugo Almeida.

El comité disciplinario de la Federación de Fútbol de Guatemala suspendió hace dos semanas de forma temporal a los tres jugadores de cualquier actividad relacionada con deporte profesional, mientras se conocen los resultados de las investigaciones que realiza una comisión de la FIFA sobre el supuesto arreglo de los partidos.

Rodenas dijo que los jugadores son sospechosos de haber cometido el delito de lavado de dinero al supuestamente haber recibido sobornos para arreglar partidos, pero se abstuvo de dar mayores detalles para no entorpecer las investigaciones.

Los supuestos encuentros arreglados habrían sido dos compromisos amistosos disputados por la selección guatemalteca contra la de Costa Rica y un tercero con Venezuela.

Según publicaciones de la prensa deportiva local, los jugadores habrían recibido al menos 10.000 dólares cada uno por cada partido 'amañado', y habrían ofrecido cantidades similares a al menos tres jugadores más para que 'colaboraran' en el arreglo de los encuentros.

La delegación de la FIFA que investiga el caso está encabezada por el español Javier Mena, quien deberá presentar un informe con base en el cual la máxima autoridad mundial del fútbol decidirá la sanción a imponer a los que resulten responsables.

Los jugadores investigados negaron días atrás haber amañado partidos y acusaron a Almeida de estar implicado en un complot en contra de ellos y de estar detrás de su inhabilitación.

La legislación guatemalteca contempla penas de entre cinco y veinte años de prisión por el delito de lavado de dinero.