Enero 15, 2015

Se viene la Copa Africana de Naciones más impredescible de la historia

Guinea Ecuatorial tuvo dos meses para prepararse y ser el anfitrión de la Copa Africana de Naciones por lo que el colorido y en ocasiones caótico torneo continental de fútbol parece más impredecible que de costumbre este año.

Junto con las preguntas tradicionales en torno a la Copa Africana, por ejemplo si la escuadra de Costa de Marfil, llena de estrellas, acabará con su sequía de títulos, aparecen muchas otras: ¿Cómo serán los pequeños estadios de los pueblos fronterizos orientales de Mongomo y Ebebiyin? ¿Estará lista a tiempo la nueva carretera que lleva a esos sitios construida a través de la selva?

Guinea Ecuatorial se hizo cargo de la sede con muy poca anticipación una vez que Marruecos anunciara que no quería albergar el torneo por temor a que los aficionados de países afectados por el brote de ébola en el occidente de África viajaran a esa nación.

La sede alterna es un país pequeño, rico en petróleo, ubicado en el centro de África.
Guinea Ecuatorial cuenta con estadios en Malabo, la capital, y Bata, la ciudad más grande, que se construyeron para la Copa de 2012, que organizó en conjunto con Gabón, pero las otras dos sedes cercanas a la frontera gabonesa son desconocidas y no se les ha probado en el fútbol del más alto nivel.

Futbolísticamente hablando, Guinea Ecuatorial es una selección que apela a los nacionalizados. Incluso en el pasado reciente buena varios convocados llegan desde Colombia, como Carlos Bejarano, Yimmy Bermúdez y Mauricio Mina, quienes sin embargo no fueron tenidos en cuenta para esta Copa, en donde los nacionalizados llegan en su mayoría de España.

Otros jugadores colombianos que también hicieron parte de Guinea
Ecuatorial fueron Danny Quendambú, Rolan de la Cruz, Yoiver González y
Fernelly Castillo, quienes estuvieron por última vez en el 2013 con la
selección centroafricana.

Pese a los acelerados preparativos hay pocos torneos en donde tantas estrellas están cerca de la vida cotidiana como en la Copa Africana, donde cada dos años algunos de los mejores jugadores dejan sus empleos bien pagados en las glamorosas ligas de Inglaterra, España e Italia durante tres semanas para aventurarse en África.

Pocos torneos son tan impredecibles, también. Burkina Faso, que no tenía un historial llamativo en el torneo, llegó a la final y casi ganó en 2013. Zambia se impuso en 2012 venciendo en la final a Costa de Marfil que alineaba a Yaya Toure, Didier Drogba, Gervinho y otros estelares.

En 2015, Argelia, el equipo con mejor marca de África, y quien tuvo mejor desempeño en la Copa del Mundo del año pasado, es el favorito. Pero eso no ayuda mucho en la Copa Africana como lo saben bien Costa de Marfil y Ghana. Aunque han sido los equipos con jugadores más talentosos en la competencia desde hace muchos años, la primera no ha ganado un título en más de 20 años mientras la segunda no lo ha hecho en más de 30.

El de Argelia es el grupo más duro, ya que compiten contra Ghana, Senegal y Sudáfrica. Su sede estará en Mongomo durante la fase de grupos donde seguramente se encontrarán fuera de la cancha ya que el pueblo sólo tiene dos o tres hoteles.
Para enfrentar lo desconocido, probablemente como otros equipos, Túnez llevará sus propios cocineros a Ebebiyin, ubicada en la zona nororiental de Guinea Ecuatorial. Los tunecinos también llevarán todos sus alimentos por avión "sólo por si acaso", dijo el técnico Georges Leekens.

Costa de Marfil y Camerún encabezan la lista de aspirantes del occidente de África, que también incluye a Ghana, Mali y Senegal.

Autoridades ghanesas dijeron que ya han resuelto la disputa por los pagos a sus jugadores, otro tema que a menudo afecta a los competidores en la Copa Africana y que ha hecho ruido en Ghana desde el Mundial de Brasil. Los bonos para los jugadores se redujeron a 5.000 dólares por partido jugado y una posible recompensa de 60.000 para cada uno en caso de que ganen el título. En comparación, a los jugadores de España se les ofreció un incentivo de 980.000 dólares a cada uno si ganaban la Copa del Mundo el año pasado.