Marzo 24, 2015

Anuladas condenas a dirigentes del Juventus por prescripción

Después de nueve años, el amaño de partidos por manipulación de los sorteos arbitrales y otras presiones- que concluyó entre otras consecuencias deportivas, con el Juventus en Serie B-, quedó sin pena para sus máximos responsables.

Así lo dictaminó la sentencia del Supremo, que se pronunció la pasada madrugada tras seis horas de reunión.

En su sentencia el alto tribunal estimó que los delitos prescribieron entre la apelación de las condenas y el veredicto ahora anunciado.

Para los imputados que renunciaron a la prescripción, los exárbitros Massimo De Santis, Paolo Bertini y Antonio Dattilo, el Supremo confirmó la condena de un año de reclusión dictada en apelación para De Sanctis, mientras que absolvió a los otros dos colegiados.

También prescribió el delito por el que había sido imputado el exvicepresidente de la Federación de Fútbol italiana Innocenzo Mazzini y el exdesignador de los árbitros, Pieluigi Pairetto.

Mientras que para los otros dirigentes de clubes implicados en aquel escándalo, el presidente del Lazio, Claudio Lotito; y los propietarios y presidentes del Fiorentina Diego y Andrea della Valle, se recordó que los delitos ya habían prescrito durante el proceso en apelación.

El poderosísimo director general del Juventus, Luciano Moggi, había sido condenado en apelación a dos años y 4 meses por asociación criminal, mientras que el delito de fraude deportivo ya había caído en prescripción.

En la misma sentencia del 5 de diciembre de 2012, el consejero delegado del club turinés, Antonio Giraudo, fue condenado a un año y ocho meses por el Tribunal de apelación de Nápoles.

"Se trató de un proceso que se celebró de una manera anómala. Bromeamos durante nueve años y esto es algo deplorable. Al final todo se quedó en nada", explicó Moggi.

El proceso por lo penal en el Tribunal de Nápoles por el caso ‘Calciopoli', en el que se juzgaban delitos por fraude deportivo y asociación criminal comenzó en enero de 2009 con 26 personas imputadas.

Los presuntos responsables de la corrupción en el fútbol italiano, ya habían sido castigados por los jueces deportivos, así como las sociedades que representaban.

En el juicio deportivo celebrado hace dos años atrás, los acusados fueron inhabilitados a ejercer cargos relacionados con el fútbol y el Juventus fue penalizado con el descenso a la Serie B, 9 puntos de penalización y la retirada de dos títulos ligueros.

El Milán sufrió una penalización final de 8 puntos; el Fiorentina de 15; el Reggina de 11; y el Lazio de 3.

El proceso se encargó de analizar las presuntas irregularidades en unos 15 partidos del campeonato de la Serie A en la temporada 2004-2005, incluido un empate sin goles entre el Juventus y el Milan.

La investigación se basó sobre todo en las conversaciones telefónicas entre Moggi y otros protagonistas del ‘calcio', que reconstruían una red de corrupción que incluía a árbitros y dirigentes de la liga, para favorecer los resultados de la Juventus o de equipos amigos.

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