Diciembre 4, 2015

Empresario con familia vinculada al narcotráfico asume el fútbol de Guatemala

Mendoza era el actual vocal I de la Federación, puesto que ocupa desde el 2010, y sustituye en el puesto a Bryan Jiménez, uno de los tres guatemaltecos acusados de corrupción en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y que fue separado este viernes de forma "provisional" del cargo. 

El nuevo máximo dirigente del balompié guatemalteco, según investigaciones oficiales, es miembro de un clan familiar conocido como los "Mendoza", que ha sido investigado por las autoridades por sus nexos con el narcotráfico en Petén (en el norte) e Izabal (en el Caribe del país).

Las investigaciones se remontan al mes de septiembre de 2005, cuando agentes antinarcóticos le incautaron 430 kilos de cocaína a esa organización en Petén.

Los nexos de los Mendoza fueron revelados en 2008 por el entonces jefe del ya desaparecido Servicio de Análisis e Información Antinarcótica (SAIA), Adán Castillo, condenado en Estados Unidos por tráfico de drogas.

Mendoza Matta ha estado ligado al fútbol desde hace varios años y fue presidente del equipo de fútbol Heredia, que hasta el año pasado estuvo en la Liga Nacional.

Desde 2010 es vocal I en la Federación tras ganar la candidatura encabezada por Byran Jiménez, la cual fue reelegida en 2013 para un nuevo periodo de cuatro años, hasta 2017.

Uno de los cuatro hermanos de Milton, Haroldo, fue capturado en noviembre de 2014 durante un operativo apoyado por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

El hermano del dirigente deportivo está acusado de liderar una organización criminal dedicada a las matanzas, desapariciones forzadas, robo de propiedades y quema de cosechas en Izabal y Petén.

En esa ocasión, el jefe de la CICIG, el colombiano Iván Velásquez, aseguró que la estructura dirigida por Haroldo Mendoza "no es una banda cualquiera", sino "un ejército privado en Izabal que tenía azotada a la población".

En el 2009 las fuerzas de seguridad, respaldadas por el Ejército, allanaron nueve propiedades de la familia Mendoza en el municipio de Morales (Izabal) y el entonces fiscal general, Amílcar Velásquez, también los vinculó con el narcotráfico.

Un informe de InSight Crime publicado en 2011 revela que los Mendoza son originarios de Izabal y que fue allí donde iniciaron las operaciones del traslado de droga hacia México y Estados Unidos y asegura que tiene nexos con el cartel de Sinaloa.

Mendoza, que asumió este viernes temporalmente y de manera interna la presidencia de la federación de fútbol de Guatemala, dijo que no está aferrado al cargo y que una decisión final se adoptará después de celebrar una asamblea general extraordinaria el próximo 22 de diciembre.

Además de Jiménez, quien tiene en su contra una orden de captura con fines de extradición a Estados Unidos, también se acordó suspender temporalmente de sus funciones al magistrado de la Corte de Constitucionalidad (CC) de Guatemala Héctor Trujillo, secretario general de la federación nacional de fútbol, quien fue detenido este viernes en Estados Unidos.

Trujillo está acusado de dispensar "justicia, mientras solicitaba sobornos y vendía su influencia dentro de la FIFA", máximo órgano de dirección del fútbol mundial.

La investigación por sobornos, que alcanzarían los 200 millones de dólares, incluye 92 cargos por delitos que van desde organización mafiosa y fraude masivo hasta blanqueo de dinero, y los acusados, de los que ocho ya se han declarado culpables, se enfrentan a un máximo de 20 años de prisión.

En Guatemala también está involucrado el expresidente de la federación nacional guatemalteca Rafael Salguero, que por el momento no se ha pronunciado sobre las acusaciones en su contra y del que tampoco las autoridades han dado ninguna información.