Enero 7, 2016

Zinedine Zidane o cuando la magia del fútbol se disfrazó con elegancia y estilo

Hablar de un genio del fútbol nunca será fácil. Algunas veces las palabras no alcanzan para describir el mágico talento de aquellos individuos que inspiran a millones de personas a través de sus gambetas y goles.
 

En esta ocasión y aprovechando que recientemente fue nombre director técnico de la plantilla del Real Madrid, el turno es para Zinedine Zidane, tal vez el último de los tradicionales ‘10' y que dejó su estampa en el muro de la historia del fútbol.

Zidane cumplió durante toda su carrera con los requisitos para ser inmortalizado en el salón de la fama, sin embargo, el destino le jugó una mala pasada y la última imagen que quedó de él fue retirándose expulsado de una final de Copa del Mundo, tras agredir violentamente un rival. Un despido poco merecido que a pesar de su validez, no fue suficiente para oscurecer una trayectoria brillante con éxitos inigualables.

Pero empecemos desde cuando Zizou era un pequeño hijo de dos argelinos y entrenaba Judo, arte marcial que prontamente abandonó por culpa del balón de fútbol y su ídolo, el uruguayo Enzo Francescoli, figura en aquella época del equipo de su natal Marsella.

Zidane llegó al Cannes y debutó con tan solo 17 años en la liga profesional de Francia y cuatro años más tarde llegó al Bordeaux para hacer historia y darse a conocer al mundo futbolístico. Allí el francés ganó la Copa Intertoto y fue finalista de la Copa UEFA, en la que dejó su primera joya inmortalizada al marcarle un golazo desde mitad de cancha al Real Betis en octavos de final.

 

 

De allí dio el gran salto hacia la Juventus de Italia, siempre bajo la sombra de lo que logró con el club de Turín el gran ídolo de los franceses Michel Platini. Zidane no defraudó a nadie. Con la ‘Vecchia signora' consiguió Liga, Copa y Supercopa italiana, Copa Intercontinental y a pesar de disputar dos finales de Champions League, no logró obtener la ‘orejona'.

Como era de esperarse Zinedine Zidane llegó al Real Madrid para conformar el equipo galáctico de Florentino Pérez, acompañado de un magnífico plantel, al lado de Luis Figo, Raúl, Ronaldo, Roberto Carlos, David Beckham, Iker Casillas y otros tantos más que quedaron estampados en tal vez el mejor de los equipos que puede conformar uno con dinero.

Con el Real Madrid, Zidane ganó dos Supercopas y una Liga española, la Champions League, la Supercopa europea y la Copa Intercontinental. En la final de la Copa de Campeones dejó para la posteridad un auténtico, ‘clasudo' y fantástico gol contra el Bayer Leverkusen.

 

Sin embargo, la grandeza de Zidane no se quedó solo con conseguir el éxito con todos sus clubes. El francés fue artífice del renacer de la selección de Francia y protagonista en la Copa del Mundo 1998 y la Eurocopa del 2000. Desde la época de Platini, la Tricolor europea no era el referente del fútbol europeo y con Zidane eso volvió a ser realidad.

 

Zinedine Zidane quedó recordado por tratar a la pelota con respeto, sutileza, delicado y fuerte ante los choques de los defensores. El mejor exponente de la gambeta, la jugada 360 pisando el balón y dando una vuelta sobre su cuerpo, asistencias, goles y un carácter intachable quedarán recordados por un auténtico genio, un ‘10' de los pocos y un jugador que ganó todo lo que un futbolista pudo haber ganado, incluyendo un Balón de Oro más que merecido.