Marzo 17, 2016

Jack Charlton, un inglés que recibe su propio homenaje en el día de San Patricio

Hablar del fútbol irlandés resulta bastante difícil. Han sido muy pocos los exponentes que han alcanzado la fama y el respeto, y así mismo los éxitos de su selección ni siquiera alcanzan hazañas como la de Dinamarca en 1992 o la de Grecia en 2004. 

Sin embargo, existió un señor llamado Jack Charlton, incluso se sigue llamando y con 80 años de vida tiene una cantidad innumerable de historias por contar. Es el responsable de que el mundo conociera a Irlanda a través del fútbol y hoy, día del San Patricio, vamos a homenajear su trabajo con los ‘verdes' y sus magníficos logros en el fútbol, a pesar de no haber sido tan conocido como otros.

Se trata del hermano mayor del legendario jugador inglés Sir Bobby Charlton y ambos jugaron el Mundial de 1966 que le dio a Inglaterra su primer y único trofeo Jules Rimet.
Jack Charlton jugó durante 23 años con la camiseta del Leeds United, la única que vistió como jugador de fútbol, aparte de la ‘casaca' nacional de los ‘leones'. Entre 1950 y 1973 ganó un campeonato de segunda división, otro en la primera categoría, una FA Cup, una League Cup, una Charity Shield y una Inter-Cities Fairs Cup.

Jugó dos mundiales, una Eurocopa y con 35 apariciones con la Selección inglesa es uno de los pocos que pueden decir con orgullo que son campeones del mundo en la copa orbital del 1966.

Pero Jackie, también fue importante como entrenador, sobre todo para los irlandeses. En 1986 asumió la selección de mayores de un país que futbolísticamente poco se había dado conocer en el mundo.

Y Charlton clasificó a Irlanda a la Eurocopa del 1988. En su debut vencieron a Inglaterra 1-0 con gol de Ray Houghton. En su segundo juego quedaron en tablas con la Unión Soviética. Ya después perdieron de la Holanda de Frank Rijkaard, Ruud Gullit y Marco Van Basten, que posteriormente sería campeona del torneo en una final ante la URSS, sus rivales en la liguilla.

Siempre con su boina puesta, Charlton también clasificó a aquella talentosa generación de irlandeses a dos Mundiales, primero en Italia 1990 y luego a Estados Unidos 1994. En tierras italianas, los irlandeses llegaron hasta cuartos de final, algo inédito, inesperado e impensado hasta por el seguidor más positivo de los ‘verdes'. Inglaterra, Holanda y Egipto, fueron sus rivales en la fase de grupos y los de Jackie fueron segundos detrás de los ingleses y con los mismos puntos de los ‘oranje'. En octavos de final sacaron a Rumania y en cuartos cayeron en manos de los anfitriones apenas con 1-0.

Figuras como Patt Bonner, Paul Mcgrath, Andy Townsend, Ray Houghton, Steve Staunton, John Aldridge, Niall Quinn y Tony Cascarino fueron recibidos por el Papa Juan Pablo II en el Vaticano, siempre junto a Jack Charlton que había logrado hacer que toda Europa hablara del fútbol irlandés.

Aquella selección fue recibida por 200 mil irlandeses en el aeropuerto de Dublín y desde ya eran leyendas para la historia futbolística de la isla que le rinde tributo a punta de cerveza cada 17 de marzo a San Patricio.

En Estados Unidos 1994 Irlanda jugaba de local. Siendo Norteamérica el país con más inmigrantes irlandeses en el mundo, el equipo de Charlton bautizó a Nueva York como Nueva Dublín con el ambiente en el estadio recordando el apoyo recibido en Lansdowne Road.

Irlanda pasó de la fase de grupos con México e Italia, dejando por fuera a Noruega. Vale anotar que los cuatro equipos terminaron con cuatro puntos cada uno. Irlanda se vengó de Italia, perdió ante los centroamericanos y empató con los noruegos.

En octavos de final, la misma historia de siempre, Holanda como rival y a pesar de la buena presentación una derrota 2-0 que los eliminó de la competencia.

Pero Irlanda había vuelto a hacer historia y poco después Jack Charlton dejó a Irlanda tras diez años de éxitos para una generación que es considerada como la más brillante de su historia en materia de fútbol y a todos los irlandeses cantando ‘We are all part of Jackie's army', ‘Somos todos parte del ejército de Jackie'.