Diciembre 2, 2016

“Mi padre se preocupaba por salvar vidas”, dijo hijo del copiloto de avión de Chapecoense

Bruno Goytia
Gómez está seguro de que su padre, el copiloto del accidentado avión que
transportaba al Chapecoense de Brasil a la final de la Copa Sudamericana, hizo
lo posible por "salvar vidas" la fatídica noche en que se estrelló en
las montañas de Colombia.

"No sé
exactamente qué pasó, qué hizo o qué no hizo. Lo único que sé es que (él y el
piloto) estaban preocupados por salvar las vidas, nada más", dijo a la AFP
este boliviano de 18 años, tras la tragedia aérea del lunes que dejó 71
muertos.

La familia
Goytia Gómez dormía en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra cuando a
las 22H00 (03H00 GMT) la aeronave de la empresa Lamia, en que viajaba el
plantel del Chapecoense para medirse con el colombiano Atlético Nacional, se
precipitó a tierra a unos 50 km al suroeste de Medellín.

Bruno se enteró
la madrugada del martes del accidente, en el que de milagro sobrevivieron seis
personas. Un amigo lo llamó y tardó cerca de dos minutos en reaccionar.
"Fue una estaca en el corazón, como si mi mundo se acabara", contó.

"Me encargó
la casa"

El hijo mayor de
Ovar Goytia había hablado con su padre diez minutos antes de que despegara con
rumbo a Medellín. Como siempre, el copiloto, de 46 años y más de dos décadas de
experiencia de vuelo, mayoritariamente como miembro de la Fuerza Aérea
Boliviana, dijo que regresaría.

"Solo me
encargó la casa, a mis hermanos, que yo era el hombre de la casa, que iba a
volver", rememoró sobre la habitual llamada de su padre antes de emprender
un nuevo viaje.

Aunque la causa
del accidente está bajo investigación, autoridades colombianas y extranjeras
tienen como principal hipótesis que la aeronave se quedó sin combustible.

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