Octubre 30, 2012

Valencia da un paso hacia los octavos de Copa del Rey con un 0-2 a Llagostera

Fueron los locales los que llevaron el peso del partido en los primeros 45 minutos, en los que el equipo valencianista pareció no adaptarse bien a las reducidas dimensiones del terreno de juego.

En el minuto 5, Pitu tuvo la primera oportunidad en una falta directa que se marchó fuera por muy poco. El mismo protagonista tuvo una segunda a la media hora de juego, aunque su remate también se marchó fuera.

Y cuando el primer tiempo ya estaba en el descuento, una falta servida sobre el área local fue rematada de cabeza por Jonas, que estableció el 0-1. Todo un mazazo para el Llagostera.

Con el marcador a favor, y a pesar que el terreno de juego que daba para poco fútbol, el Valencia se mostró más peligroso que en la primera parte y llegó con más facilidad al área local. Fruto de ello, llegó el segundo gol, en el minuto 68, obra de Valdez al rematar un saque de esquina.

Con el 0-2 los visitantes dejaban el partido sentenciado y la eliminatoria muy de cara. Si alguna opción podía tener todavía el Llagostera, esta se perdió en el minuto 82 cuando Marc Sallares lanzo al palo un penalti con el que el colegiado había castigado al Valencia.

El partido ya no dio para más y con la ventaja conseguida en el feudo gerundense, todo hace pensar que la vuelta en Mestalla será un puro trámite para el equipo de Pellegrino.

Ficha técnica:

0 - UE Llagostera: Moragón, Aimar, Canal, Vallho, Pi, Tito, Álex (Serramitja, m.64), Artabe (Masó, m.85), Tarradellas, Pitu (Joaqui, m.64) y Sallarés.

2 - Valencia CF: Guaita, Barragán, Ricardo Costa, Victor Ruiz, Gaya, Banega, Parejo, Feghouli (Cissokho, m.65), Jonas (Albelda, m.73), Guardado (Jonathan Viera, m.85) y Valdez.

Goles: 0-1, min.46+: Jonas; 0-2, min, 68: Valdez.

Árbitro: Gil Manzano. Mostró tarjetas amarilla a los locales Aimar, Canal, Masó y Sellares y a los visitantes Ricardo Costa y Victor Ruiz.

Incidencias: 2.500 espectadores vivieron bajo una intensa lluvia la ida de los 1/16 de la Copa del Rey en un campo abarrotado y con gradas supletorias puestas para la ocasión.