Junio 19, 2013

Puyol fue operado con éxito y podrá empezar la pretemporada con Barcelona

El pasado 15 de marzo Carles Puyol se sometió a una artroscopia en la rodilla derecha, la segunda en año y medio, para solucionar los problemas de cartílago que arrastra desde hace varias temporadas.

Tres meses después, y al ver que la recuperación no avanzaba y que se acercaba la pretemporada, el jugador se dirigió a los servicios médicos del club en busca de una solución.

"Le hicimos más pruebas y nos dimos cuenta que la solución era extirpar este quiste de Baker, que le causaba dolor, le limitaba la extensión completa de la rodilla y le impedía competir con garantías", explicó el doctor Pruna.

El quiste de Baker se produce como consecuencia de la acumulación de líquido sinovial al debilitarse la membrana sinovial que cubre la articulación de la rodilla. Es tan habitual que "se puede decir que lo tienen el 50 % de la población, pero no es una patología que suela ser operada", apuntó Pruna.

Sin embargo, en el caso de Puyol, este quiste, que le fue pinchado diversas veces para vaciarlo de líquido y liberarlo de cuerpos libres de la articulación, se había convertido en una dolencia crónica. Lo mejor, en estos casos, es extirparlo.

"Con esta intervención pensamos que hemos puesto punto y final a su problema", subrayó el doctor Pruna, quien quiso dejar claro que "el jugador no se opera por capricho, sino que ha sacrificado lo que le queda de vacaciones para poder empezar la pretemporada al cien por cien".