Julio 16, 2013

"Pep no vino a verme en los dos meses que estuve de tratamiento": Tito Vilanova

En la primera rueda de prensa de la temporada, Vilanova recordó que durante todo el pasado año eludió a referirse a "temas personales", porque considera que "a la gente no le interesan".

Por eso se mostró sorprendido por las declaraciones de Pep Guardiola, quien acusó a la junta directiva de Sandro Rosell de aprovechar la enfermedad de Vilanova en contra del exentrenador azulgrana.

"(Pep) No estuvo acertado, me sorprendió. No creo que nadie haya utilizado mi enfermedad en su contra. Yo estoy encantado con el trato de la junta directiva, nos ha ayudado a mí y a mi familia, se han preocupado por mí".

Vilanova comentó que se vio con Guardiola en Nueva York en una primera visita que se prolongó durante dos días. "Cuando estuve más de dos meses, no nos vimos y no fue por mi culpa. Yo lo necesitaba, él actuó así, pero creo que tendría que haber sido de otra manera".

Además el técnico del Barça matizó que si no se vio más con Pep no fue porque él no quisiera. "Quien estaba pasando por un mal momento era yo".

En la misma línea que el presidente del club, Sandro Rosell, Vilanova indicó que sólo se debe pensar en el barcelonismo y dejar de lado "otros ismos" y "los egos personales". El técnico del Barça tiene muy claro que con todo lo ocurrido el Barcelona "ahora es más débil" que años anteriores.

Vilanova comentó que cuando aceptó el cargo de entrenador del Barça, quien le animó fue Pep Guardiola. "Nos conocemos hace 28 años, juntos hemos escrito una página imborrable en la historia del Barça. Guardiola es mi amigo".

Considera el técnico del Barcelona que en el entorno del Barcelona "hay demasiado ruido", algo que históricamente ha ocurrido siempre en el club del Camp Nou.

"Siempre recuerdo que ha habido ruido en este club. Me gustaría que no hubiera divisiones, porque somos un equipo más débil, más dividido".

No cree que el partido de pretemporada que el Barça jugará ante el Bayern de Munich, ahora entrenado por Guardiola, sea especial por el reencuentro de ambos técnicos.

"Es un partido de pretemporada. El Bayern llegará a un buen nivel, con más partidos jugados. Nos faltarán once jugadores y no será fácil, pero lo intentaremos afrontar de la mejor manera posible. No será un partido especial".

Y en cuanto a la marcha de Thiago Alcántara al equipo muniqués, a Vilanova no le sabe mal que el destino del centrocampista haya sido el Bayern, más allá de haber abandonado el equipo azulgrana.

"Sinceramente le deseo que tenga mucha suerte. Intenté que se quedara, pero él sabía la competencia que tenía delante con Xavi, Cesc e Iniesta. Son cuatro centrocampistas y juegan dos. ¿Que en partidos de más trascendencia ha jugado menos? Vi a Cesc, Xavi y Andrés en mejor situación y él podía haber tenido el reto de competir contra ellos", aseguró.

El director deportivo barcelonista, Andoni Zubizarreta, no quiso profundizar en las palabras de Guardiola, a pesar de ser una persona muy próxima al actual técnico del Bayern Múnich.

Dice Zubizarreta que desde que escuchó las declaraciones de Guardiola, le ha dado "muchas vueltas" al asunto, más en el plano personal que en el profesional y por ese motivo ha decidido no comentar nada al respecto.
Por otra parte, el director deportivo del Barcelona consideró que, ante la voluntad de Thiago Alcántara de dejar el equipo azulgrana, poco importaba su cláusula de rescisión, que al no haber actuado un mínimo de partidos este curso pasó a ser de 90 a 18 millones de euros.

"Las cláusulas de rescisión permiten tener un punto de negociación en caso de que un jugador quiera irse. Es un marco de referencia, pero lo importante es la voluntad del jugador", señaló Zubizarreta.

En este sentido, prosiguiendo sobre el fichaje de Thiago por el Bayern de Múnich, insistió en que "si un jugador se quiere ir, las cláusulas suelen actuar muy poco", y añadió que no se avisó a los técnicos de esa situación contractual porque no se quería interferir en el equipo.

Además, Zubizarreta informó sobre la renovación de Sergio Busquets hasta 2018. El jugador tendrá una cláusula de rescisión 150 millones de euros.

Con la prórroga del contrato de Busquets, el Barcelona ahora tiene por delante afrontar las renovaciones de Andrés Iniesta y Gerard Piqué.