Marzo 15, 2014

Atlético Madrid no da su brazo a torcer: le ganó 1-0 a Espanyol

Espanyol sabía que la única forma de poner en aprietos al Atlético es empleándose de la misma manera, con idéntica intensidad. Así lo había hecho en la primera vuelta en Barcelona y logró el triunfo entonces. Por eso, el mexicano Javier Aguirre diseñó para el Calderón un dibujo parecido, con las líneas adelantadas y una buena presión al rival desde el medio campo en adelante.

Lo acusó el Atlético de Simeone, que alineó al belga Toby Alderweireld en el centro de la defensa por la sanción del brasileño Miranda, al argentino José Sosa y al portugués Tiago Mendes en lugar de Koke Resurrección y del suspendido Mario Suárez en el centro del campo. David Villa reemplazó a Raúl García en la delantera.

Sufrieron los locales la concentración de Espanyol, que movía bien el esférico en los tres cuartos de campo, donde el uruguayo Christian Stuani y los portugueses Simao Sabrosa y Pizzi, dos ex atléticos, fueron un buen apoyo de Sergio García.

Por eso, Stuani pudo adelantar a los suyos muy pronto, después de una pérdida de balón de Gabi Fernández, y el propio Sergio García, mediada la primera mitad, con un bonito disparo dentro del área que repelió con brillantez Courtois.

No era el partido de Atlético, que padecía para sacar el balón jugado desde atrás, y que volcó su ataque en la primera parte por la banda izquierda, a la que se cambió Sosa para desde allí servir sus envenenados centros.

Desde ese flanco envió el argentino un servicio casi perfecto a David Villa que el asturiano remató de cabeza y obligó a una gran intervención a Kiko Casilla. Era el minuto 16 y la primera vez que Atlético asustaba seriamente.

Lo volvió a hacer Gabi Fernández poco después con una bonita volea y de nuevo Villa, en el último tramo del primer acto, con otro remate con la testa que salió pegado al palo izquierdo del cancerbero visitante.

Pero la visita no sufría más de la cuenta, ni tampoco cuando el público reclamó un posible penalti de Juan Fuentes a Diego Costa, o cuando el delantero intentó repetir el remate que ocasionó el primer gol ante Milán en el partido de Liga de campeones, de forma acrobática, con los pies por delante.

No se descomponían los hombres de Javier Aguirre y no aparecía en exceso Diego Costa, al que su equipo había echado en falta en la primera mitad.

Suspiraba por sus potentes zancadas en vertical, esas que desquician a los defensas contrarios. Y de una de ellas llegaría el primer tanto a poco de iniciarse la segunda mitad. En el minuto 55 Villa le puso un balón en profundidad y Costa arrancó con su ímpetu característico en busca de Casilla. Se plantó ante él y le batió en su salida.

El tanto despertó a la grada y a los jugadores del Atlético. Especialmente al propio Costa, que había firmado su vigésimo segundo tanto en liga y su trigésimo de la campaña. Pero Costa quería más y lo buscó con ahínco en medio de un partido de ida y vuelta en el que Espanyol nunca arrojó la toalla e hizo sufrir al Calderón.

La recta final del partido se convirtió en un ida y vuelta constante y cada minuto se hacía una eternidad para la grada, que celebró a lo grande el silbato que decretaba el final y los tres puntos para los del ‘cholo' que siguen la pista de Real Madrid.


Ficha técnica:


1 - Atlético de Madrid:
Courtois; Juanfran, Alderweireld, Godín, Filipe; Sosa (Koke m. 51), Tiago, Gabi, Arda (Diego Ribas m. 68); Villa (Raúl García m. 79) y Diego Costa.


0 - Espanyol:
Kiko Casilla; Javi López, Colotto, Héctor Moreno, Fuentes; David López, Víctor Sánchez (Alex m. 84); Stuani, Pizzi (Torje m. 88), Simao (Córdoba m. 61); y Sergio García.


Gol:
1-0: m. 55, Diego Costa.


Árbitro:
Pérez Montero (C. Andaluz). Enseñó tarjeta amarilla a Javi López, Víctor Sánchez, Córdoba, Sergio García y Godín.