Mayo 18, 2014

Humberto Osorio Botello y Valladolid descendieron en la Liga española

Valladolid cerró con lágrimas una campaña nefasta y no pudo ni siquiera puntuar ante Granada, que selló la salvación con victoria por 0-1.

El conjunto de Juan Ignacio Martínez, que esta campaña llegó a ganar a Barcelona y empatar con Real Madrid, se mostró incapaz ante un equipo de Lucas Alcaraz bien armado, que defendió con orden y buscó las contras para sorprender.

Como en tantas ocasiones un error atrás, una falta de atención en la salida de una falta al borde del descanso, habilitó un centro de Granada que encima fue introducido en su propia portería por el serbio Stefan Mitrovic.

Luego lo intentó todo sin éxito Valladolid. Sin recursos para desarbolar el esquema de los granadinos, no supo aferrarse a la máxima categoría.

Osasuna sí que venció, por 2-1, pero su triunfo no le valió de nada, porque no se dieron el resto de resultados que necesitaba y descendió después de 14 años.

El encuentro estuvo marcado por la avalancha de espectadores producida tras el primer gol de Oriol Riera, que causó unos 40 heridos y el retraso de este y los demás partidos, que tuvieron que alargar el descanso para que las segundas mitades se desarrollaran simultáneamente.

El paraguayo Carlos Javier Acuña amplió la cuenta al poco tiempo de reanudarse el choque, una vez que estuvo garantizada la seguridad en la grada afectada, y el tanto de Javi Chica para Betis (m.70) hizo sufrir más al equipo navarro, que necesitaba la victoria de Rayo ante Getafe para seguir en Primera.

Rayo lo tuvo cerca en los últimos minutos y Getafe se encomendó a una magnífica intervención de Julio César, que había fallado en el gol de Roberto Trashorras (m.67), con el que el conjunto de Paco Jémez equilibraba la diana del rumano Ciprian Marica (m.42).

A Getafe le valía el empate y Rayo se jugaba el orgullo e incluso atacó en los últimos minutos hasta el extremo que los azulones estuvieron a punto de precipitarse en el abismo.

Para fortuna del equipo de Cosmín Contra, en los minutos finales Ciprian Marica, nuevamente anotó sellando el 1-2 y la salvación en la máxima categoría.
Almería fue el otro equipo que certificó su continuidad en Primera. Le bastó igualar a cero con Athletic, que ya tenía garantizada su presencia en la eliminatoria previa de la Liga de Campeones, en el estadio de los Juegos Mediterráneos.

Almería era quizá el que lo tenía mejor para la permanencia y lo cumplió. Fue un conjunto sólido, trató de cerrar todos los huecos posibles y al final incluso tuvo ocasiones para ganar, pero sacó el empate más dulce de la temporada.