Marzo 16, 2015

Getafe de Fredy Hinestroza cayó 0-1 con la Real Sociedad de David Moyes

Un gran partido del portero argentino Gerónimo Rulli impulsó a la Real Sociedad hacia la zona tranquila de la clasificación tras ganar 0-1 al Getafe, que seguirá pensando en no bajar de categoría.

El efecto continuista de Quique Sánchez Flores parecía no tener fin en la figura de Pablo Franco. Oficializada su presencia en el banquillo del conjunto madrileño hasta final de temporada, pese a perder este lunes, suma tres partidos en los que la buena línea que mostró el Getafe con su anterior técnico se mantiene. Sin embargo, en esta ocasión chocó con la imponente figura de Rulli.

Tras los encuentros ante Málaga y Córdoba, Franco se enfrentó a un rival con el que luchaba por asentarse en la zona media de la tabla. El descenso, tras la victoria en Córdoba, quedó aparcado momentáneamente ante un equipo que sigue sin encontrar su verdadero objetivo esta temporada. La Real, muy irregular, sube y baja sin concretar nada.

Tal vez por eso, el Getafe, con las ideas más claras, dominó casi todo el partido, sobre todo la primera parte, en la que disfrutó de casi todas las ocasiones. En ellas, los protagonistas fueron los mismos, Pedro León y Rulli, que paró todo lo que llegó a sus dominios.

El extremo diestro del cuadro ‘azulón' no dejó de intentarlo durante el primer acto. Fue un auténtico incordio para su rival, que no pudo frenar a un jugador que parece haber superado todos los sobresaltos extradeportivos que sufrió en el primer tramo del curso.

Antes de su carrusel de oportunidades, Álvaro Vázquez se estrenó con un mano a mano que Rulli sacó con algún problema. Fue el preludio de su serie de paradas, precedida de un trallazo de Pedro León desde fuera del área que hizo temblar el larguero de la portería de la Real Sociedad.

Después, siempre chocó contra Rulli, sobre todo en otro disparo lejano que sacó como pudo y con una volea que se topó con una mano del omnipresente guardameta argentino, que también evitó otro gol de Álvaro Vázquez en un nuevo mano a mano.

Mientras, la Real, perdida entre tanta ocasión local, apenas pudo inquietar al Getafe casi al final, con un cabezazo de Ion Ansotegi que por muy poco se marchó fuera del arco defendido por Vicente Guaita. Ese fue todo el bagaje ofensivo de la escuadra vasca antes del descanso.

En el vestuario, David Moyes espabiló a sus jugadores. Saltaron al campo con otra actitud, más enchufados y con ganas de plantar cara a un equipo que tenía el choque ganado a los puntos. La Real comenzó a carburar y sorprendió al Getafe, que pronto comenzó a recibir ocasiones de gol.

La más clara, antes del tanto de Iñigo Martínez, la tuvo Sergio Canales tras una jugada de tiralíneas dentro del área de Guaita. Su remate se topó con un defensor del Getafe, que en el último momento salvó un gol cantado.

Poco después, ya en el minuto 65, nadie pudo hacer nada para evitar el tanto de Martínez, que de cabeza sorprendió a Guaita. El meta del Getafe tuvo mala suerte y el balón, que golpeó en un poste, rebotó en su cuerpo para meterse en su portería.

Con el 0-1 y con tiempo por delante, el Getafe salió desesperado a por el empate. Ya no era el mismo equipo de la primera parte. Se acabaron las combinaciones efectivas y las ideas. Lo intentó a base de impulsos y de corazón. Las ocasiones no llegaron y casi lo más reseñable fue un posible penalti sobre Pablo Sarabia que protestaron enérgicamente los futbolistas azulones.

El partido murió entre cambios, tarjetas y pérdidas de tiempo de la Real, que supo gestionar con eficacia una ventaja que le sirvió para sumar tres puntos con los que se asienta en la parte cómoda de la clasificación. El Getafe, seguirá mirando al descenso de reojo.