Diciembre 17, 2016

Atlético de Madrid volvió a la victoria, derrotó 1-0 a Las Palmas

Todo estaba siendo muy complicado para los hombres de Diego Simeone en su partido en el Vicente Calderón, hasta que un potente disparo de Saúl desde la entrada del área (minuto 59) permitiera derribar el muro de los canarios, décimos de la clasificación, y sumar gracias a ello los tres puntos.

El propio Saúl había estrellado un balón en el palo (16). Las Palmas también envió un misil al larguero madrileño, en el 33 con el uruguayo Mauricio Lemos.

"Estoy muy orgulloso porque me viene muy bien en una temporada un poco irregular. Viene bien por la confianza y porque ha servido para ganar", destacó Saúl.

Con este triunfo, el Atlético de Madrid (6º) sigue fuera de la zona de Liga de Campeones, pero puede mantenerse al menos a un punto de ella, ya que el Villarreal (4º) había ganado en el primer partido del día por 3 a 1 en el campo del Sporting de Gijón (18º).

El Atlético era consciente de que era casi obligatorio ganar este sábado, después de una mala racha de cuatro derrotas en siete partidos.

"Fue un partido muy completo de mi equipo. En la primera parte tuvimos muchas situaciones de gol", afirmó Simeone, que destacó el "año extraordinario" que ha vivido su equipo, actual subcampeón de Europa, a la hora de hacer balance de 2016.

Los 'colchoneros' llevaron la iniciativa, tuvieron ocasiones claras, pero siempre se encontraban con un defensa canaria que se interponía entre sus disparos y el gol.

El francés Kevin Gameiro fue el que peor fortuna tuvo, con fallos en varias buenas ocasiones (6, 10, 18, 39, 59).

Tampoco tuvo inspiración su compatriota Antoine Griezmann en un disparo con poco ángulo que estuvo a punto de entrar (16) o en un contragolpe en el que se entretuvo demasiado para pasar a Gameiro (43).

Son ya nueve las jornadas consecutivas en las que Griezmann, tercer clasificado del Balón de Oro de 2016, no ha marcado.

Al Atlético le salvó también en un contragolpe de Roque Mesa (57) el arquero Miguel Ángel Moyá, que cubre el hueco dejado por la grave lesión del esloveno Jan Oblak.