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Leopoldo Duque y la muerte de Diego Maradona: el paso a paso de su relación y el maldito alcohol

Gol Caracol recibió desde Argentina el testimonio del médico, que se encuentra en el ojo del huracán por el fallecimiento del 'Pelusa', el 25 de noviembre de 2020.

Leopoldo Luque y Diego Maradona
El médico Leopoldo Duque junto al fallecido Diego Maradona
Instagram Leopoldo Luque

De manera exclusiva, el equipo de deportes de 'Blog Deportivo', de 'Blu Radio', y de Gol Caracol, conoció una declaración espontánea ante la Fiscalía del médico Leopoldo Duque, involucrado en la investigación por el fallecimiento de Diego Maradona, el pasado 25 de noviembre de 2020. La referencia del caso es: “Maradona, Diego Armando s/ averiguación de causales de muerte”.

De las quince hojas de dicha declaración, acá consignamos lo más relevante del documento, en el que se detallan los últimos momentos que, según Luque, pasó 'el Pelusa', quien padecía, además de los quebrantos de salud, de una adicción al alcohol.

Su llegada a Maradona
"Conozco a Diego en el año 2016, fecha en la que me contacta por primera vez por una consulta neurológica, relacionada con un trastorno del sueño. Si bien no era mi especialidad (aunque se suele confundir, no es lo mismo ser neurólogo que neurocirujano), lo fui a ver. 1/15 Es de público conocimiento que, si bien Diego era un paciente difícil, en cuanto a que no se dejaba atender frecuentemente por personal médico ni seguía habitualmente las recomendaciones de los especialistas, no tuve la misma experiencia cuando lo conocí. A partir de allí, se fue generando un vínculo de amistad y confianza".

El apoyo a Diego
"Desde que conocí a Diego le recomendé, a pedido de él o de su entorno varios especialistas: odontólogo, oftalmólogo, anestesiólogo, gastroenterólogo, kinesiólogo, entre otros. Al ser médicos que yo recomendaba, y considerando las particularidades del paciente (era una persona muy difícil de manejar, e incluso de mantener una buena relación médico/paciente), una vez que lo atendían, yo les solicitaba que me envíen un resumen de su intervención en la salud de Diego. Esas son en gran parte, las anotaciones personales que secuestraron en mi casa el día del allanamiento".

La atención más cercana
Comienzo a acercarme y atenderlo más frecuentemente en el año 2019, fecha en la que él vuelve a vivir a Argentina. Con fecha 30 de octubre del año en curso, al ver a Diego en el partido de Gimnasia y Esgrima de La Plata, observé un comportamiento en su marcha que me llamó la atención, neurológicamente hablando. Era ostensible (conforme mi especialidad) que no se encontraba en buenas condiciones. Por lo que el día 2 de noviembre me presenté en su casa, a los fines de evaluarlo personalmente".

Los primeros síntomas preocupantes
"Una vez en su domicilio, sus acompañantes (el Sr. Maximiliano y la Sra. Verónica Ojeda) me manifiestan que estaba decaído, que no se quería levantar de la cama y que no quería comer. Al evaluarlo, noto, además de lo manifestado por estas personas, que presentaba un cuadro de dificultad para hablar, bradipsiquia, debilidad para caminar y un estado de confusión en el paciente. Conforme lo dicho, le sugiero nuevamente una internación para que se realice este chequeo médico y determinar si padecía alguna patología neurológica, y en su caso llegar a determinar cuál era la misma".

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Un TAC, determinante para las definiciones
"El objetivo principal, no declarado, era aislarlo del consumo de alcohol, que era evidente que estaba descontrolado. Siguiendo el relato, el mismo 2 de noviembre Diego se interna -nuevamente - en el Sanatorio Ipensa, con el fin de llevar a cabo un chequeo general. Debido a que los síntomas que presentaba suelen inducir a pensar en la existencia de una masa ocupante en cerebro. El resultado de la TAC muestra que el paciente presentaba un hematoma subdural crónico, al que atribuimos parte importante de la sintomatología, y recomendamos su drenaje mediante una pequeña intervención quirúrgica".

Hasta que llegó la cirugía, que fue satisfactoria
"Siguiendo la cronología de los hechos, decidimos que la operación se realice el día 3 de noviembre. La cirugía se realizó de acuerdo a lo programado sin que surgieran complicaciones intra ni postoperatorias vinculadas al procedimiento. La misma, la llevamos a cabo el Dr. Sáinz, el Dr. Rubino y yo, tal como surge del parte quirúrgico. Concluyó satisfactoriamente y el paciente permaneció internado en la Clínica Olivos, conforme criterio médico. Corresponde a las 48 horas de concluida la cirugía, la realización de otra TAC para confirmar la buena evolución del cuadro y descartar cualquier tipo de complicación. Por lo que el día 6 de noviembre, se le realiza la segunda TAC, que confirma el éxito de la cirugía. Diego estaba en condiciones de obtener la externación el 7 de noviembre, pero permaneció internado en la Clínica Olivos hasta el día 11 de noviembre".

Aparecieron las hijas y las hermanas de Diego
"Las condiciones médicas objetivas para que Diego se retirara a su domicilio estaban dadas. En una operación de las características de la que 7/15 se realizó a él, cualquier paciente -con buena evolución- se puede ir externado a los dos días de la cirugía. Sin embargo, permaneció internado porque presentó un cuadro de abstinencia que requirió un tratamiento para superar dicha situación. Llegó un momento en el que desde el punto de vista clínico y quirúrgico se imponía el alta sanatorial, que además era propuesta por la clínica y requerida por el propio paciente. Fue a partir de ese momento, que la familia (las hijas, hermanas de Diego y Verónica Ojeda), al ser llamadas por Swiss Medical, comenzaron a intervenir activamente en la salud de Diego".

No tenía el alta médica del todo
"En ese momento, a la relación médico/paciente se agregó el componente familiar con el que no teníamos prácticamente comunicación anteriormente y se plantearon las alternativas respecto a cómo proseguir el tratamiento. Desde que yo lo conocí, nunca tuve conocimiento de que Diego haya buscado o, la familia o su entorno encontrado, un médico generalista que se ocupara de sus controles de rutina. Si bien Diego tenía el alta sanatorial neuroquirúrgica, no tenía un alta médica por su problema de adicción al alcohol; es decir, debía continuar el tratamiento para abordar ese tema específico".

¿Y a dónde le tratan el alcoholismo a Diego?
"Tanto su familia, como su equipo de salud mental eran coincidentes en intentar ayudar a Diego con su problemática con el alcohol. Un sanatorio común no era el lugar adecuado para tratar esta patología, por lo que Swiss Medical recomienda una internación en una institución de rehabilitación psiquiátrica, lo cual fue rechazado por el paciente y su familia. Hubo varias reuniones entre el equipo médico de la Clínica y la familia, con el fin de evaluar la mejor alternativa para tratar a Diego".

Los pasos a seguir, pero en su domicilio
"Quedaba como única posibilidad la de su tratamiento en relación con las adicciones en su domicilio o el abandono del tratamiento. Previa a una evaluación psiquiátrica por parte de su psicólogo y psiquiatra por un lado, y los psiquiatras que dispuso Swiss Medical por el otro, y sin contar con otra alternativa posible, sugiero que realice el tratamiento en su domicilio tomando todos los recaudos necesarios en orden a la patología a tratar: alcoholismo crónico. Todos intentábamos buscar la mejor alternativa para que Diego pueda recuperarse de su adicción".

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El día que Diego golpeó a Luque, quien lo provocó
"Fueron transcurriendo los días con los avatares propios de estas afecciones; a saber: rechazos al tratamiento, irritabilidad, rechazos de profesionales, malos humores y modales, falta de voluntad para efectuar cualquier actividad. Volviendo a mí función en su salud, y considerando los controles médicos posteriores que me concernían respecto a la cirugía realizada, es que fui al domicilio de Diego el día 17 de noviembre. Ese día según la evaluación y observación de la herida, no le retiré los puntos. Volví el día 19. Diego estaba de mal humor, entré a su habitación para realizarle el control neurológico, él se negaba y me decía que me vaya, pero yo le dije que la única manera de que yo me fuera sería si el me echaba. Al escuchar mi respuesta, se levantó de la cama, y literalmente me corrió y me propinó unos golpes. Me fui satisfecho, ya que, al haberse levantado de su cama, pude evaluarlo".

Así transcurrieron los días previos a su muerte
"El día 20 de noviembre acudo a su casa para retirarle los puntos, volviendo a realizarle un examen neurológico y de control de herida, siendo todo nuevamente favorable. A partir de ese día, se encontraba de alta neuroquirúrgica. Vuelvo a su casa el domingo 22 de noviembre pero esta vez lisa y llanamente en calidad de amigo, ya que después de la externación lo veía muy triste (estaba atravesando un período de abstinencia muy serio). Por los dichos de Jonathan Espósito en su declaración testimonial en la causa, el día 24 transcurrió como muchos otros días, sin ninguna situación extraña que no se hubiera presentado anteriormente".

Los primeros indicios de la trágica noticia,
"No tuve más noticias de Diego, hasta el día miércoles 25 de noviembre, que, encontrándome trabajando en la Clínica Berazategui, y siendo aproximadamente las 12 del mediodía, aguardando el horario para llevar a cabo otra cirugía, recibo una llamada telefónica de Maximiliano 12/15 (encargado de seguridad) desde la casa de Diego para avisarme que se había descompensado, refiriendo que se trataría de un paro cardíaco. Inmediatamente, llamo al 911 solicitando una ambulancia. Corto y llamo a Maximiliano, quien me confirma que ellos llamaron también a la ambulancia. Corto y llamo al coordinador de ambulancias de Swiss Medical, le explico la situación, y le pido que mande urgente una ambulancia o un helicóptero. Vuelvo a hablar 1 o 2 veces más con Maximiliano, quien me informa que le estaban realizado RCP".

Más sobre lo sucedido el 25 de noviembre
"Me dirigí inmediatamente a su domicilio. Cuando llego me relatan lo sucedido hasta el momento. Me cuentan que a las 11.30 de la mañana, el psicólogo y la psiquiatra ingresan al dormitorio de Diego, retirándose minutos después y manifestando que Diego no contestaba. El hecho -me comentaron- no alarmó a los convivientes que atribuían esa conducta -hacerse el dormido- a una costumbre de Maradona cuando no quería ver a alguien. Sin embargo, cuando se acercaron otras personas e insistieron en llamarlo, al no haber respuesta, uno de ellos nota la ausencia de pulso e inician maniobras de reanimación que no obtienen resultado. El triste y fatídico final es de público conocimiento. El hallazgo de Diego en una situación que aparentaba un sueño normal es un indicio indubitable de una muerte repentina".

¿Y las razones de la muerte de Diego cuáles fueron?
"Si la causa de muerte primaria hubiera sido un edema agudo de pulmón, se hubieran visto indicios de que Diego hubiese querido levantarse y adoptar la posición sentado en busca de una mayor entrada de aire; en cualquier otra situación que no fuera repentina, habría indicios de haberse levantado, ir en busca de ayuda, encender la luz, o cualquier otro pedido de ayuda. De todo lo dicho anteriormente, se pone en manifiesto que siempre respondí a los requerimientos acorde a la confianza en mi depositada, recurriendo a los especialistas necesarios en cada oportunidad, y verificando que se hiciera chequeos médicos".

"La muerte fue de una manera imprevista"
"Intervine directamente cuando se planteó un problema de mi especialidad y aconsejé adecuadamente los tratamientos POSIBLES y aceptados por el paciente para el manejo de su adicción alcohólica, los que por otra parte fueron consentidos por el paciente, sus familiares y todos los médicos intervinientes; con independencia de que uno se considerara más conveniente que otro, pero siempre teniendo en cuenta que no se contaba con la aprobación del propio paciente. La muerte ocurrió en forma inesperada, imprevista, en las horas de sueño sin brindar ninguna posibilidad de tratamiento".

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El final de la declaración de Leopoldo Luque
"Del análisis de todo lo anterior no se advierte en mi accionar haber actuado en forma negligente, ni imprudente, ni con falta de pericia ni con falta de observación de mis deberes como médico. No hubo en mi accionar una violación al deber objetivo de cuidado que haya creado o aumentado un riesgo para el paciente, ni mucho menos, que tenga una relación de causalidad directa con el deceso. No se puede extender mi responsabilidad, por un infortunio sobreviniente. Se me puede exigir el buen cumplimiento de las reglas del arte de curar, pero de ninguna manera exigirme ser garante de la salud, algo que ni yo ni ningún médico puede garantizar. Es sabido que los profesionales de la salud no nos comprometemos a realizar un resultado concreto, sino a arbitrar todos los medios que el arte de curar, la experiencia y las disciplinas científicas ponen a nuestro alcance, en procura de ese objetivo final. La ciencia médica no es exacta y tiene sus limitaciones, pues en el tratamiento de las enfermedades y en su abordaje terapéutico existe siempre una alea que escapa al cálculo más riguroso y a las previsiones más prudentes".

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