Julio 30, 2011

Colombia 4-1 Francia: ¡Esta es mi casa, mi fiesta y mi Mundial!

Colombia necesitaba algo así. No sólo la Selección, aunque también después de los rumores de crisis que hubo en los días previos al arranque del Mundial Sub-20, ni tampoco solamente la afición, que quedó con un extraño sabor en el paladar después de la Copa América.

No, el país entero necesitaba esto, necesitaba que el Campeonato Mundial Juvenil comenzara de la forma en que la comenzó la Selección de Eduardo Lara: con fe, con ilusión, con goles, con la sensación de que hay futuro y no sólo en este torneo sino en una larga proyección.

Colombia aplastó 4-1 a Francia, uno de los grandes candidatos al título, nada más y nada menos que el campeón europeo, un equipo con jugadores en clubes como Arsenal, Chelsea, PSG y compañía y, más que nada, la mayor amenaza a la fiesta colombiana. Porque para nadie es un secreto que el éxito de Colombia 2011 depende del devenir de la Selección local. Y después de lo que pasó este sábado en la noche es inevitable ser optimistas.

Claro, la cosa no comenzó tan bien. Después de un postazo tremendo de Michael Ortega a los dos minutos de juego, Francia se apoderó del partido e hizo ver muy mal a una Colombia que era puro vértigo.

Colombia comenzó con un planteamiento en el que James Rodríguez y Adolfo Valencia atacaban por los costados mientras Luis Fernando Muriel jugaba en una posición de pivote, pero más allá de sus buenos movimientos y su despliegue físico, no pasaba nada: Francia sabía que la presión era para los de amarillo, redujo velocidades, se tomó el medio campo y, efectivamente, cobró.

Fue al minuto 17 cuando Gilles Sunu, delantero de la cantera del Arsenal inglés, enganchó en la cabeza del área colombiana a Cabezas, dejó muy mal parado a Didier Moreno y soltó un zapatazo espectacular que el buen arquero Bonilla no pudo controlar.

Las 40.000 gargantas que fueron a El Campín a alentar a la Selección y que habían aguantado un aguacero brutal y una hora de retraso en el juego por culpa de éste, se encointraron de pronto ante un interrogante del tamaño de un dummie: ¿era este el golpe de gracia al sueño o Colombia tendría con qué reaccionar a pesar de la presión?

La respuesta afirmativa se fue hacia la segunda opción y, aunque Francia siguió siendo el dominador del juego, la Sub-20 empató gracias a un penal muy bien ejecutado por James al minuto 29. Se necesitó de una falta en el área de Koulibaly para marcar, pero igual el ímpetu y espíritu colombianos mostraban que se podía. Especialmente cuando Ortega tuvo el 2-1 en el último minuto de esa primera parte pero su remate fue poco temible.

La avalancha amarilla 

Habría que preguntarse qué les dijo Eduardo Lara a sus jugadores en el intermedio, porque el segundo tiempo fue otra cosa. Tal vez les recordó el compromiso que tienen con toda la nación, tal vez los puso a hacer silencio para escuchar a un estadio lleno y pintado de amarillo, tal vez hasta cantó el Himno; no se sabe. Lo cierto es que Colombia fue otra; fue, literalmente, la Gran Colombia.

Al minuto 2 El Campín casi se cae cuando una habilitación de taco de Ortega, un pase magistral y maravilloso, dejó a Muriel frente al arquero Ligali. El ex Deportivo Cali tiró un enganche de crack que dejó a toda la defensa francesa quieta y puso el 2-1.

El rugido de la afición, de todo el país, parece haber inmovilizado al campeón de Europa que pasó de ser el dominador del partido a una oveja coja en manos del lobo colombiano, que terminó por darse un banquete.

Francia trató de reaccionar en los minutos siguientes, pero fueron patadas de ahogado en donde nos dimos cuenta de que, además, con Bonilla hay arquero. Precisamente un desperdicio increíble de Lacazette, que no aprovechó un error grosero de Franco, fue el comienzo para el 3-1: en la jugada siguiente James llegó por izquierda y tiró un centro que pasó por el área gala con tal tranquilidad y falta de reacción de todos, que Santiago Arias llegó de atrás para meterla.

Era el minuto 64 y muchos no terminaban de celebrar, cuando Ortega le tiró un pase entre líneas a Muriel, que no sólo hizo una diagonal espectacular, sino que tuvo la suerte de que su remate fuera desviado por un zaguero para engañar al arquero y poner el 4-1.

Todo era fiesta, por supuesto, y ni siquiera la atajada de Ligali a un penal de James que pudo ser el 5-1 la arruinó. El ole se tomó las tribunas, la afición se llenó de fe, el hincha se reencontró con la Selección y el Mundial comenzó con todo.

El país lo necesitaba. Hay que agradecerle a estos Juveniles por eso. 

Recapitule las estadísticas del juego en: http://www.caracoltv.com/golcaracol/detallepartido?game=112547&cup=mundialsub20

Formaciones:

Colombia: Bonilla; Franco, Murillo, Arias (Díaz, 70'), Quiñónez, Cabezas, Moreno, Valencia, Ortega, Rodríguez (Calle, 78') y Muriel (Zapata, 86').

Francia: Cross, Nego, Mavinga, Faure, Fofana, Griezmann (Tafer 83'), Coquelin, Kolodziejczak, Kakuta (Grenier, 67'), Bakambe (Lacazette, 45') y Sunu.

Goles: 0-1 Sunu (17'), 1-1 Rodríguez (29' tiro penal), 2-1 Muriel (48'), 3-1 Arias (64'), 4-1 Muriel (66').

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