Octubre 27, 2012

El presidente del Benfica es relegido por cuarta vez consecutiva

El resultado de estas elecciones, divulgado este sábado, permite a Vieira convertirse en el primer presidente en la historia del club en cumplir cuatro mandatos consecutivos, desde que fue escogido por primera vez en 2003.

Las urnas recogieron los votos de 22.676 socios, lo que sirvió también para batir el récord de mayor participación, que databa del año 2000, cuando acudieron 21.804 electores.

Pese a conseguir una clara mayoría del 83 %, este es el menor porcentaje de apoyos logrado por un vencedor de las elecciones presidenciales del Benfica de los últimos 23 años, según datos oficiales del club lisboeta.

Las urnas estuvieron abiertas en diferentes puntos de todo Portugal (Lisboa, Falaicao, Coimbra, Evora y Faro), mientras que los socios residentes en otros países pudieron ejercer su derecho a través de Internet.

"Victoria abrumadora", "Vieira aplasta a todos" o "Triunfo por goleada" son algunos de los calificativos que utiliza este sábado la prensa deportiva portuguesa para definir el resultado de estos comicios, que confirman al actual presidente en el cargo para el período 2012-2016.

El Benfica es considerado por el Libro Guiness de los Récords como el club de fútbol con más socios del mundo, que cifraba en 2011 en 235.000 abonados.

Tras conocer su victoria, Vieira compareció ante los aficionados "encarnados" para destacar que el resultado de los comicios "no deja margen a las dudas" y que seguirá trabajando por el futuro del club.

"A partir de ahora no hay vencedores ni vencidos, solo aficionados del Benfica que van a unir sus esfuerzos", subrayó.

El candidato de la lista B, Rui Rangel, reconoció inmediatamente su derrota y advirtió de que seguirá escrutando la gestión de Vieira durante los próximos años.

Rangel, que se estrenaba como aspirante presidencial, lanzó duras críticas durante la campaña electoral al actual máximo responsable del club, y le acusó de gastarse 100 millones de euros durante los últimos doce años en fichar a jugadores que ni siquiera llegaron a tener un lugar habitual el primer equipo.

Especialmente fue duro con las salidas este mismo año de los centrocampistas Javi García y Axel Witsel, que en su opinión mermaron significativamente el nivel de la plantilla -a cambio de más de 60 millones de euros-, además de lamentar la búsqueda infructuosa de un lateral izquierdo tras la marcha de Fábio Coentrao.