Marzo 28, 2013

Enfrentamiento entre la Liga de Portugal y su Federación

La hostilidad que marcaba el diálogo entre los dos órganos que regulan el fútbol portugués durante los últimos meses dio paso a un enfrentamiento público que recoge este jueves en sus portadas la prensa lusa, que lo califica directamente de "guerra abierta".

En cuestión se encuentra la decisión de la Liga de no pagar las cuotas de inscripción y las transferencias de agentes deportivos a la FPF como había hecho en años anteriores, motivo por el que la Federación optó por solicitar al Gobierno luso que intervenga y medie en el conflicto a través del Consejo Nacional de Deportes.

En un comunicado, la Liga consideró que la discusión sobre los pagos enfrenta "diferentes opiniones entre acerca de unos ingresos que la FPF se arroga y que la Liga entiende que son de su titularidad", un debate "entre dos entes privados" en el que critica que participe el Ejecutivo.

Desde la Liga recordaron que este papel de árbitro le correspondería ejercerlo en todo caso a la FIFA y lamentaron la "injerencia" del Gobierno luso.

La LPFP justificó su decisión de no abonar determinados pagos por la "estrategia de asfixia" financiera llevada a cabo desde la Federación para "apropiarse" de ingresos generados por sus competiciones, y puso de ejemplo la "falta de apoyo" a la inclusión este año de los filiales de los "grandes" en la Segunda División lusa, iniciativa "vital para dar valor a los jugadores nacionales".

La Federación Portuguesa de Fútbol respondió a las acusaciones con otro comunicado en el que sembró dudas sobre "la sostenibilidad financiera de la Liga" y recordó que hasta ahora siempre había recibido las cuotas de inscripción y las transferencias de agentes deportivos.

"La política de permanente guerrilla emprendida por la actual dirección de la LPFP pretende encontrar en terceros una explicación para la falta de éxito, de capacidad y de competencia que viene demostrando ante los grandes desafíos que afronta el fútbol nacional en la actual coyuntura económica", criticaron desde la Federación.

Ambos organismos mantienen posturas divergentes acerca de varias cuestiones, entre ellas el aumento del número de clubes en la primera y segunda división lusa (iniciativa que fue vetada por la FPF) y del reparto de los derechos económicos televisivos, actualmente dominado por los "grandes" de Portugal en contra del criterio de la LPFP.