Mayo 13, 2012

El lema en el Manchester City es: ¡a vender!

Tras una temporada en la que el Manchester City ha vuelto a situarse en la cima del fútbol inglés, la entidad buscará este verano traspasar a jugadores de su plantilla por valor de casi 200 millones de libras (unos 240 millones de euros), según publican hoy el diario "The Guardian".

El jeque Sheikh Mansour, dueño del club desde 2008, planea la salida, entre otros, del argentino Carlos Tévez (unos 56 millones de euros); el serbio Edin Dzeko (32 millones de euros); el italiano Mario Balotelli (29 millones de euros); el yugoslavo Aleksandar Kolarov (23 millones de euros) y el marfileño Kolo Touré (19 millones de euros).

Además, desde el Etihad tratarán de dar salida asimismo a jugadores que actualmente están cedidos en otros clubes como el togolés Emmanuel Adebayor (30 millones de euros), el inglés Wayne Bridge (15 millones de euros) y el paraguayo Roque Santa Cruz (21 millones de euros).

En lo que el rotativo británico califica como "la venta del siglo", los "citizens" tratarán de recapitalizarse y reunir fondos para acometer una fuerte inversión de cara a la próxima temporada, en la que los de Roberto Mancini están conjurados para firmar un papel relevante en la Liga de Campeones.

El del argentino Carlos Tévez será uno de los casos que más atención despierte este verano, después de que tanto el club como los representantes del jugador trataron sin éxito de encontrar una salida para él en la última ventana de invierno.

El delantero cayó en desgracia en el vestuario "citizen" cuando aparentemente se negó a saltar al campo durante un encuentro de Champions frente al Bayern de Múnich el pasado septiembre. Al desplante de Tévez le siguió una guerra de declaraciones abierta entre el técnico y el jugador, tras lo cual el futbolista viajó a Argentina sin permiso del club y permaneció allí tres meses.

Ante la imposibilidad de encontrar una oferta viable para que Tévez jugara en otro club europeo, Mancini accedió a reintegrar al argentino en la plantilla, y su contribución ha sido crucial para que el City haya llegado a la última jornada de la Premier con posibilidades de llevarse su primer título de liga desde 1968.