Octubre 26, 2014

El Valencia pasó a manos de un magnate de Singapur

Tras un año de negociaciones complejas, el club de Mestalla, en el que fútbol americano siempre ha sido protagonista, ha pasado a manos de la empresa Meriton Holdings, propiedad de Lim, que definirá una gestión con el objetivo fundamental de que el Valencia regrese a la elite del fútbol europeo.

La llegada de Lim a Valencia coincide con un momento en el que las deudas de la entidad superan los 350 millones de euros, el club tiene paralizadas desde 2009 las obras de construcción de un nuevo estadio, con la necesidad de 150 millones más para que éstas finalicen, y esta temporada está fuera de los torneos europeos.

En esos torneos han triunfado con la camiseta blanca del Valencia no sólo Kempes, Morena o el fallecido ‘Lobo' Diarte. Además, también la han lucido futbolistas de muchos otros países americanos.

Es el caso del peruano Chemo del Solar, el venezolano Nicolás Fedor ‘Miku', el colombiano Víctor Hugo Aristizábal, el panameño también fallecido, Rommel Fernández, o, recientemente, el chileno Eduardo Vargas.

El Valencia abre una nueva etapa tras 95 años de historia con la esperanza de que el nuevo modelo de gestión conducido por Lim, sea eficaz y devuelva la fortaleza de los últimos años, tanto en la Liga española como en las competiciones europeas.

Seis títulos de Liga, siete de Copa del Rey, una Supercopa de España, dos de Europa, dos torneos de la Copa de Ferias, uno de la Recopa de Europa, una Copa de la UEFA y dos finales perdidas en la Liga de Campeones, marcan el palmarés de la entidad.

Además, el Valencia se había llevado, con el título de Liga en España conseguido en 2004, el último campeonato que no fue para el Real Madrid o el Barcelona, hasta el conseguido este año por el Atlético de Madrid.

La llegada de Lim al Valencia se hizo oficial este sábado con la presencia del magnate en el palco de Mestalla en el encuentro que su equipo ganó al Elche por 3-1.

Lim pudo presenciar la victoria de su equipo y a partir de ahora tendrá que aplicar las pautas de gestión adecuadas para que, sin perder su identidad, el Valencia dé un paso adelante en la línea de otros grandes clubes europeos que también han cambiado la estructura de su propiedad en los últimos tiempos.

Chelsea y Manchester City en Inglaterra o París Saint-Germain en Francia ofrecen formas de trabajar que están la mente de algunos valencianistas, pero que no han tenido réplica en el fútbol español, en el que los dos más potentes, el Barcelona y el Real Madrid, son clubes y no sociedades anónimas deportivas.

El Valencia abre con este nuevo ciclo la posibilidad de recuperar a grandes jugadores americanos. Actualmente ya cuenta con los argentinos Nicolás Otamendi, Rodrigo de Paul o Pablo Piatti, pero su tradición al otro lado del océano puede hacer que la vista se ponga nuevamente en futbolistas emergentes de aquellos países.

Eso podría propiciar la llegada de jugadores que hicieran recordar a otros valencianistas ilustres: Claudio López, Fabián Ayala, Pablo Aimar, Kily González (Argentina), Wilmar Cabrera (Uruguay) o Waldo Machado (Brasil), entre muchos otros.

Mala señal sería, por el contrario, la llegada de jugadores con el perfil de futbolistas que, al margen de su calidad, no han triunfado en Mestalla, tal y como ocurrió con los argentinos Ariel Ortega o Fernando Gago y, sobre todo, con el brasileño Romario.