Noviembre 20, 2014

Por un comentario, el propietario del Wigan está en el ojo del huracán

Malky Mackay fue contratado como técnico del Wigan pese a que la Asociación Inglesa de Fútbol analiza un expediente sobre el tiempo que estuvo a cargo del Cardiff, cuando envió mensajes de texto ofensivos a un colega.

Dave Whelan, un empresario de 77 años, propietario del Wigan desde 1995, dijo en entrevista con el periódico The Guardian, publicada el jueves en el cibersitio del diario, que no creía que los mensajes de corte racista y antisemita enviados por Mackay fueran ofensivos.

Al comentar un mensaje en el que se refería a los judíos y el dinero, Whelan expresó: "Creo que los judíos buscan el dinero más que cualquier otro. No creo que eso sea en absoluto ofensivo".

Whelan también dijo que no había "nada malo" en un mensaje enviado por Mackay en el que usó un término considerado insultante para los chinos.

Simon Johnson, director ejecutivo del Consejo de Liderazgo Judío, publicó en Twitter que Whelan "debería retirarse y pedir una disculpa por su lamentable uso de un lenguaje antisemita".

El copropietario del West Ham, David Gold, quien es judío, dijo a la BBC que le entristecen esas palabras y que éstas "dañan las relaciones entre él y muchas personas".

El patrocinador cuyo nombre aparece en la camiseta del Wigan, Premier Range, informó el jueves que había puesto fin a su contrato con el club tras la contratación de Mackay y argumentó que eso los puso "en una situación insostenible".

Wigan está en su segunda temporada en la segunda división inglesa tras descender de la Liga Premier en 2013.