Marzo 9, 2012

Esta es la historia ganadora de Marcelo Bielsa en el Athletic

Old Trafford, Manchester y el United vivieron con la visita del Athletic un día que tardarán en olvidar, si bien no tanto como Bilbao y el club rojiblanco, a quienes se les quedará para siempre en la memoria probablemente la gesta europea más importante de su historia, que alcanza ya 114 años.

Un partido épico que no se comprende sin la peculiar y ambiciosa personalidad del técnico que llegó a la capital vizcaína todavía no hace ni nueve meses. Un prestigioso Marcelo Bielsa que, no obstante, aún estaba por triunfar en Europa. Y que está demostrando que si hay algo ya plenamente universal, global, es el fútbol.

El argentino recogió la buena herencia que le dejó el sevillano Joaquín Caparrós y armó un equipo tan ambicioso y ofensivo como insultantemente joven.

Así, los seguidores del Athletic y los amantes del fútbol están comprobando a medida que pasa la temporada que Javi Martínez y Amorebieta son dos jugadores del más alto nivel, que Herrera y Muniain piden paso entre los mejores de Vicente del Bosque y que Llorente es uno de los '9' más influyentes del fútbol actual.

También que Iraizoz es un portero solvente a pesar de sus cada vez más escasas lagunas; que Iturraspe apunta tanto como atrasar a Javi Martínez su posición; que Iraola mantiene la exquisitez del inicio de su carrera bajo el patrocinio de Ernesto Valverde; que De Marcos tiene bombonas en lugar de pulmones y fe como para llenar un seminario; y que Susaeta parece a punto de explotar en delantero total.

Aurtenetxe no desmerece en un once en progresión y cada vez más crecido, al que solo la entidad de los titulares hace mantenerse a la espera al espléndido San José y en el que, curiosamente, no desentona un Toquero adorado desde la grada y ejemplo de cómo querer es a veces suficiente para estar entre los mejores.

Un equipo casi redondo llegado fundamentalmente de la cantera de Lezama y al que alimenta como a pocos unos seguidores entregados a él con una devoción a prueba de todo. Una afición capaz de superar las 50.000 unidades en la final de Copa de hace tres años en Valencia y de batir todos los récords en eliminatorias europeas mandando 8.000 gargantas a animar a los suyos al intimidante, por lo legendario, Old Trafford.

En definitiva, Athletic Club en estado puro por corazón de su equipo y ánimo de su hinchada. Que disfruta como pocas veces, quien lo iba a decir en un equipo que siempre miró casi única y exclusivamente a las Islas Británicas, con un técnico argentino y un fútbol no precisamente en la línea de los rojiblancos que predicaron durante décadas. Será que hasta la tradición se globaliza.

 

Temas relacionados: