Mayo 7, 2012

Todo listo para el Atlético vs. Athletic que define al rey de Europa League

El Jumbo 747 que trasladó al equipo de Bilbao, a casi medio millar de aficionados y a los 39 periodistas que acompañaron al Athletic llegó al aeropuerto Henri Coanda de la capital rumana, donde se registraba una temperatura de unos 25 grados.

El grupo de expedicionarios estuvo encabezado por el presidente, Josu Urrutia; los directivos Javier Aldazabal, Xabier Pérez Gaubeka, Yolanda Lázaro y Jokin Garatea; el adjunto a la junta directiva Jose Ángel Iribar; y los componentes de la dirección deportiva Jose Mari Amorrortu y Aitor Larrazabal.

Nada más recoger el equipaje, jugadores, cuerpo técnico y directivos se trasladaron en autobús al hotel de concentración.

El plan de viaje contempla para este martes la rueda de prensa oficial que ofrecerán el entrenador, Marcelo Bielsa, y un jugador en el Estadio Nacional y un entrenamiento en el mismo escenario del partido.

Mientras, el Atlético de Madrid llegó un par de horas después a Bucarest, media hora más tarde del horario previsto, en el vuelo que partió de la capital de España este lunes, y ya está concentrado en la final del próximo miércoles de la Liga Europa con el Athletic, en la que buscará el cuarto título continental de su historia.

A bordo del mismo Boeing 757, el 'Milagros Díaz', que lo llevó al éxito hace dos años en Hamburgo, cuando conquistó el trofeo de la Liga Europa, y en el que regresó la selección española con la Eurocopa 2008 desde Viena, el equipo rojiblanco tomó tierra en la capital rumana.

Unas tres horas y diez minutos de viaje para la expedición del Atlético, encabezada por Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil Marín, presidente y consejero delegado, respectivamente, y compuesta por los 22 jugadores del primer equipo, incluidos Tiago Mendes, Silvio Azevedo y Fran Mérida, más el delantero del filial Pedro Martín.

Tiago es baja por sanción, ya que fue expulsado con roja directa en el partido de vuelta de las semifinales contra el Valencia en Mestalla; Silvio se recupera de una operación de rodilla; y Fran Mérida no puede disputar la final, al igual que las anteriores rondas, al haber jugado el torneo ya este curso con el Braga.

El argentino Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético, también está pendiente de la evolución del colombiano Luis Amaranto Perea, que continúa su puesta a punto de una lesión muscular, que este lunes comenzó la sesión en la Ciudad Deportiva de Majadahonda al margen del grupo y que, de momento, es duda para la final.

El equipo madrileño, que quedará concentrado en el Hotel Intercontinental, en pleno centro de la ciudad, hasta el próximo jueves, cuando regresará a Madrid, se entrenará este martes por la tarde en el escenario del duelo, el estadio Nacional de Bucarest, con capacidad para 55.000 espectadores, diez mil de ellos del Atlético.

Allí buscará el miércoles su cuarto título europeo. El primero data de 1962, en la Recopa, ganada en Stuttgart contra el Fiorentina (3-0). En 2010, 48 años después, conquistó la Liga Europa ante el Fulham en Hamburgo (2-1), con dos goles del uruguayo Diego Forlán, el último en la prórroga, y la Supercopa contra el Inter (0-2).

El Atlético encara su séptima final en torneos continentales, la tercera en dos años, después de una trayectoria notable en la Liga Europa de esta temporada, en la que ha disputado dieciocho partidos desde su debut en la competición del pasado 28 de julio, con un saldo de dieciséis triunfos, un empate y una sola derrota.

Desde el 2-0 en contra ante el Udinese, en la tercera jornada de la fase de grupos, ha sido infalible. Ha ganado sus once encuentros, dejó atrás en el camino hacia la final, por este orden, a Lazio, Besiktas, Hannover y Valencia.

Cuenta en sus filas con el máximo goleador y el mejor asistente en esta edición del torneo, el colombiano Radamel Falcao, que suma diez tantos en la Liga Europa de este curso y encabeza la tabla de artilleros, igualado con el holandés Jan Klaas Huntelaar -Adrián López, su compañero de ataque, es tercero con ocho dianas-, mientras que el brasileño Diego Ribas ha dado seis pases de gol, más que ningún otro jugador esta campaña.