Noviembre 3, 2008

El “tiburón” dejó herido de muerte al campeón de Colombia

Un gol salvó el domingo en la tarde a Junior de ahogarse en las aguas del descenso frente al Boyacá Chicó, al que venció 1-0 en el Metropolitano de Barranquilla.

El gol fue temprano, apenas a los 10 minutos llegó la anotación que presagiaba una holgada victoria de Junior. Después de un saque de banda el volante Giovanni Hernández inició la jugada tocando con el sub-19 Vladimir Hernández, quien avanzó, limpió el camino y se asoció con el samario Luis Yánez, que remató con fuerza y el balón besó la red no sin antes golpear el travesaño.

Sin embargo, el conjunto local no arrollaba después del gol. Chicó se paró con un 4-3-1-2, teniendo como creador a Víctor Pacheco, quien manejó las acciones ofensivas de su equipo, pero ni Leonardo Fabio Moreno, ni Néstor Salazar aparecían para anotar.

Giovanni Hernández encontró su socio ideal en Vladimir Hernández. La sociedad funcionó, pero el juvenil fue presa del juego fuerte y salió relevado en la segunda mitad del partido por Pedro Ortega, con lo que los "Tiburones" perdieron claridad y llegada.

El director técnico "rojiblanco" Julio Comesaña se tomaba la cabeza con los goles errados, como cuando Teófilo Gutiérrez desperdició dos posibilidades de Junior comenzando el segundo tiempo negándole la pelota a Yánez.

El ex juniorista Edigson "Prono" Velásquez era una de las figuras del partido hasta que a los 30 minutos del segundo tiempo fue expulsado en una confusa acción en la que el juez de línea le reportó una agresión
verbal del meta.

Los "ajedrezados" carecieron de profundidad con la pelota y Junior pecó por falta de ambición.

"Ahí vamos de poquito, con un gol se gana un partido, gracias a Dios se gana y tenemos que seguir trabajando para sumar", expresó Giovanni Hernández al término del compromiso.

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