Diciembre 9, 2011

Porto, rey de Europa a ritmo de cumbia

Campeón de la Liga de Campeones en 1987 y 2004 y de la UEFA en 2003
(ahora llamada Liga Europa), el Porto sucede en el historial de la
competición al Atlético de Madrid, tras no dar opción a un Braga que
llegaba a esta cita con la fama de matagigantes.

No pudo ser, el equipo de la aristocracia portuguesa se impuso con una
superioridad aplastante a una escuadra de la clase media-alta lusa que,
no obstante, cuajó una sorprendente campaña en este torneo.

Si la primera parte sirvió para algo, además de para dar al Porto una
merecida ventaja en el marcador, fue para que ambos equipos dejasen
claras sus intenciones. Y es que, aunque los dos salieron al césped con
un 4-3-3, su actitud no podía ser más diferente.

Los hombres dirigidos por André Villas-Boas controlaron la pelota
durante casi todo el periodo, con el Braga encerrado en su mitad
buscando el robo y balones largos para alguno de sus delanteros.

Su única oportunidad llegó a los cuatro minutos de juego gracias a un
azaroso cabezazo al área, sin objetivo claro, que habilitó a Custodio
después de que la defensa rival saliese en bloque para activar el fuera
de juego.

El disparo del centrocampista bracarense golpeó el exterior de la red defendida por Helton.

Porto, por su parte, aprovechaba los primeros minutos en los que el
Braga trataba de hallar su sitio en el campo para buscar la espalda de
la zaga rival y percutir con Hulk por su banda derecha.

En su segunda internada, el atacante brasileño se las arregló para dejar
sentados a dos defensas y plantarse ante el meta Artur, pero su disparo
con la zurda salió rozando el palo largo.

Habían pasado seis minutos de juego y el técnico del Braga, Domingos
Paciencia, retrasó aún más a su equipo, encargando al delantero Paulo
César tapar las subidas de Hulk.

En una de esas ayudas, el improvisado defensa se hizo un nudo ante el
colombiano Freddy Guarín, cuyo centro al área fue rematado
impecablemente al fondo de las mallas por su compatriota Falcao,
totalmente libre de marca en el punto de penalti.

No dio tiempo para más, el Porto se fue al descanso con un marcador que
reflejaba su absoluto dominio de la situación y el extraordinario
momento de forma que disfruta el delantero samario, quien anotó su tanto
número 17 en esta competición, más que cualquier otr en la historia.

Tal y como sucedió al comienzo del partido, el Braga volvió a gozar de
la primera oportunidad de gol, ésta mucho más clara, a través de las
botas de Mossoró, quien había sustituido a Hugo Viana, mientras Kaká lo
hizo por Alberto Rodríguez.

A los pocos segundos de la reanudación, Mossoró se encontró solo ante
Helton. Con tiempo de sobra para elegir la mejor opción, el
centrocampista cruzó por bajo la pelota y el meta brasileño taponó con
la puntera de su pie lo que la grada ya cantaba como gol.

Con media hora de juego por delante, Paciencia efectuó su último cambio y
dio entrada al delantero camerunés Albert Meyong en sustitución del
desaparecido Lima.

Como con los anteriores relevos, se trataba simplemente de oxigenar con piernas frescas cada línea.

Porto apostó también por las variantes. Excluyó a Guarín, de gran
partido, por el argentino Fernando Belluschi y a Silvestre Varela por el
otro colombiano, James Rodríguez, bien aprovechado en la banda
izquierda.

Aunque al final el Braga le puso empeño al empate, nunca llegó. Porto se
consagró en la Liga de Europa con una actuación destacada de sus tres
valuartes colombianos.

Ficha técnica:

1 - Porto: Helton; Sapunaru, Rolando, Otamendi, Alvaro Pereira; Freddy
Guarín (Belluschi, m.72), Fernando, Joao Moutinho; Falcao, Hulk y Varela
(James Rodríguez, m.79).

0 - Sporting de Braga: Artur Moraes; Miguel García, Paulao, Alberto
Rodríguez (Kaká, m.46), Sílvio; Vandinho, Custódio, Paulo César, Hugo
Viana (Mossoró, m.46); Alan Osorio y Lima (Meyong, m.65).

Goles: 1-0, m.44: Falcao.

Árbitro: Carlos Velasco Carballo (ESP). Amonestó a Hugo Viana, Sílvio, Mossoró, Kaká, Miguel García, Sapunaru, Helton y Rolando.

Incidencias: Final de la Liga Europa diputado en el Dublín Arena de la capital irlandesa ante unos 50.000 espectadores.