Enero 2, 2017

Con la llegada de Russo a Millonarios, vuelve la escuela de Estudiantes a Colombia

En el pasado, técnicos como Osvaldo Juan Zubeldía y Carlos Salvador Bilardo marcaron época en nuestro país dirigiendo a clubes como Nacional y Cali, respectivamente.

Desde este lunes llegó a la ciudad de Bogotá el profesor Miguel Ángel Russo para hacerse cargo de la dirección técnica de Millonarios. Y con el arribo de Russo al equipo 'embajador' regresa a Colombia la vieja escuela de entrenadores de Estudiantes de La Plata, de Argentina, que en el pasado dejaron cosas buenas para el balompié de nuestro país.

Esa escuela de Estudiantes trajo al país de todo un poco, con el maestro Osvaldo Juan Zubeldía y Carlos Salvador Bilardo como precursores  y cuando dirigieron a Nacional y Cali, respectivamente. Primero que todo se dejó una gran cultura sobre cómo debe actuar un futbolista profesional en el día a día y con entrenamientos a mañana y tarde.

El paso de Zubeldía y Bilardo tuvo más cosas positivas que negativas.  Los dos técnicos argentinos le inculcaron nuevas ideas a nuestros jugadores, incluso hasta aprendieron a hacer mejores contratos y dedicar el tiempo completo a su profesión.

La mayor prueba de éxito de los dos argentinos se confirma con el inventario de técnicos, que dejaron en una década de reinado desde el año 1976. Francisco Maturana, Hernán Darío 'Bolillo' Gómez, Fernando 'Pecoso' Castro, Diego Umaña y Pedro Sarmiento recogieron ese legado y triunfaron con ideas tácticas distintas al hombre a hombre de Zubeldía y Bilardo, pero basados en los códigos de profesionalismo y disciplina que distinguió a los hombres venidos desde los banquillos 'pincharratas'.

Dice la historia que fue el directivo Hernán Botero el que pegó primero, en 1976, al traer a Zubeldía a Nacional y en seis meses ganó su primer título. Y después, fue Álex Gorayeb, quien impactado por la revolución de los verdes de Antioquia entendió que se debía acudir al 'veneno de la misma serpiente'. Es decir, combatir al rival con alguien de la misma escuela y así apareció el profesor Bilardo, quien dejó su impronta con el subtítulo de la Copa Libertadores para el Deportivo Cali en 1978.

Esa fue una escuela de adelantados, en la que para jugar en el primer equipo se debía saber el reglamento para sacarle ventaja a los rivales. Y en ese sentido, hay que recordar que la provocación del fuera de juego era uno de sus productos preferidos. Pero eso no era todo: tirar un segundo balón a la cancha cuando el rival atacaba para detener el partido, también estaba en el menú. 

Los de la escuela de Estudiantes todo, lo bueno y lo malo, lo preparaban. Prueba de ello fue la famosa jugada de tiro de esquina, con un cabezazo para atrás, producido desde el primer palo, que aún se usa y hasta está de moda.

Ahora, esperamos que con la llegada del profesor Russo a Millonarios puedan reverdecer laureles y se tengan los resultados que la inmensa hinchada reclama desde hace un buen tiempo.