Agosto 25, 2017

Ousmane Dembelé, el futbolista ambicioso que forzó su destino

Ousmane Dembelé, el crack francés de 20 años. AFP

El francés toca con los dedos su gran objetivo. Con 20 años y solo una temporada después de dejar el Rennes, el atacante está a punto de ganarle al Borussia Dortmund, su actual equipo, un pulso titánico para fichar por el Barcelona.

El club catalán pagará, según los medios, 150 millones de euros por la joya francesa, que apenas ha disputado 10 partidos de Champions y solo cuenta con siete convocatorias con la selección de Francia.

De confirmarse esta operación, Dembelé se convertirá en el segundo fichaje más caro en la historia del fútbol, solo por detrás del brasileño Neymar y los 222 millones de euros que el PSG pagó por él. El francés llegaría al conjunto culé, precisamente, para reemplazar a 'Ney'.

El culebrón sirvió para dejar claro que Dembelé posee un fuerte carácter, como demuestra el pulso que decidió echarle a su todavía actual equipo para forzar su salida.

El 10 de agosto se declaró en rebeldía y dejó de asistir a los entrenamientos sin alegar razón alguna, lo que le costó una sanción del Dortmund. Poco después abandonó la ciudad alemana y -sin avisar a nadie- se instaló en Francia.

Algo que no sentó nada bien el la entidad alemana, que por otra parte va a protagonizar uno de los mejores negocios de las últimas temporadas: fichó al francés por 15 millones y lo vende por 150.

Ousmane Dembélé tenía 13 años cuando llegó a las categorías inferiores del Rennes y 18 cuando, en 2015, debutó con el primer equipo. Enseguida llamó la atención de los expertos por su facilidad para el regate y su capacidad de cara al gol (12 tantos en 26 partidos en su primera temporada como profesional).

Ya por entonces reconocía que sus modelos como futbolista eran Leo Messi y Neymar. "Son grandísimos jugadores. Intento ver todos sus partidos y copiar en los entrenamientos lo que hacen", indicó en una de sus primeras entrevistas.

También por esa época, el director deportivo del Rennes, Mikael Silvestre, le comparaba con otro gigante del deporte rey. "Ousmane tiene las mismas características que Cristiano Ronaldo, me recuerda a él cuando el portugués llegó al Mánchester United".

Seducido por la personalidad del entrenador alemán Thomas Tuchel y por la fama del Dortmund de dar responsabilidad a los jóvenes talentos, Dembelé apostó por el Dortmund pese a haber recibido ofertas del United, el Bayern Múnich y el propio Barça.

Adoptado enseguida por los 80.000 espectadores del Signal Iduna Park, el extremo francés se erigió en una de las piezas clave del equipo.

"No nos podíamos imaginar todo lo que nos ha dado hasta ahora, su inmenso talento", reconocía el pasado mes de diciembre un sorprendido Thomas Tuchel.

Bajo el liderazgo de Tuchel y con el amparo de su compañero de equipo y amigo Pierre-Emerick Aubameyang, Ousmane progresó a una velocidad vertiginosa, mejorando en el aspecto defensivo y táctico.

A finales de la temporada pasada -y con el recuerdo reciente del atentado del que el autobús del Borussia fue víctima- Dembelé fue nombrado hombre del partido en las semifinales de Copa contra el Bayern Múnich.

Ese día el francés anotó el gol de la victoria (3-2) en la cancha del todopoderoso Bayern. Además, en la final, fue el encargado de inaugurar el marcador en la victoria contra el Fráncfort (2-0).

A Dembelé solo le queda ahora firmar su nuevo contrato para alcanzar su sueño: jugar junto a Leo Messi.