Enero 6, 2017

Real Madrid, con James Rodríguez, enfrenta a Granada, en busca de un récord

James Rodríguez. Foto: AFP

Los merengues, que tienen al colombiano entre los convocados,  vuelven el sábado, a las 7:00 a la competición doméstica como campeón del mundo, con el objetivo de consolidar su liderato y de igualar el récord de imbatibilidad de 39 partidos que ostenta el Barça de Luis Enrique.

 

Primeros con 37 unidades, tres más que el Barça y con un partido menos, los hombres de Zidane acumulan 38 partidos consecutivos sin perder en todas las competiciones, por lo que el Granada se antoja un rival idóneo para igualar el registro del Barça de la temporada pasada.

 

El conjunto blanco no conoce la derrota en los 15 partidos de Liga que ha disputado esta temporada, mientras que su rival sólo ha ganado uno de los 16 que ha jugado. Además, el Real Madrid viene que pasar por encima del Sevilla este miércoles en la Copa del Rey (3-0), por lo que todo lo que no sea que los tres puntos se queden en Madrid sería una sorpresa mayúscula.

 

El conjunto culé (2º), lo tendrá a priori más complicado ante el Villarreal (4º) el domingo. El 'Submarino Amarillo' será un duro rival para calibrar el estado físico de los astros culés, Leo Messi, Luis Suárez y Neymar, luego de tres semanas de vacaciones en sus respectivos países en América.

 

El Sevilla de Jorge Sampaoli (3º con 33 unidades), afronta la complicada salida a la cancha de una Real Sociedad (5º) pletórica luego de tres triunfos consecutivos entre Liga y Copa.

 

El Atlético de Madrid, por su parte, sexto con 28 puntos, se desplaza a Eibar, donde necesitará de la mejor versión de un Antoine Griezmann que no marca en Liga desde hace nueve fechas.

 

El viernes, Espanyol (9º) y Deportivo de La Coruña (15º) disputan el primer partido del 2017 en la liga española. Los gallegos, que acumulan 9 partidos consecutivos sin ganar lejos de su estadio (3 empates y 6 derrotas), buscarán poner fin a esta serie negra ante el Espanyol de Quique Sánchez Flores.

 

El conjunto catalán muestra una inercia positiva, y un triunfo le acercaría al objetivo marcado por los nuevos propietarios chinos; la clasificación para competiciones europeas.