Noviembre 29, 2011

Iglesia pide a FARC liberar secuestrados y sentarse a hablar de paz

"Nos han asesinado a cuatro hijos, a hombres buenos, Colombia está triste", dijo el prelado durante la ceremonia, realizada este martes en la Catedral Primada de Bogotá.  

Gutiérrez Pabón, tras dar consuelo a las familias de las víctimas, señaló: "Queridos guerrilleros, vengan, los estamos esperando (...) sentémonos a la mesa, a buscar caminos de paz, devuelvan a los secuestrados".

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, todo su gabinete y los altos mandos militares y de la Policía estuvieron presentes en las exequias.

Medicina Legal entregó tres de los cuerpos este lunes en la noche, el del sargento José Libio Martínez debió permanecer algunas horas más allí para completar el proceso de necropsia.

Aunque inicialmente se indicó que el militar Martínez sería velado en el Cantón Norte, a última hora se decidió llevarlo a la sede de la Policía.

Hacia las 8:15 a.m. los féretros salieron con destino a la Plaza de Bolívar. Allí, en medio de la llovizna, fueron recibidos con todos los honores militares.

Luego uno a uno fueron puestos en el atrio principal de la iglesia. Las lágrimas fueron la constante entre familiares y allegados de los asesinados.

Uno de los asistentes que captó la atención de los medios y asistentes a la misa fue el pequeño Johan Stiven Martínez, el hijo del sargento del Ejército José Libio Martínez, quien se ha convertido en el símbolo de esta tragedia. El niño nació pocos meses después de que el militar fuera secuestrado y no tuvo oportunidad de conocerlo.

Durante la ceremonia se leyeron varios mensajes como el de monseñor Fabio Suescún, obispo castrense de Colombia, quien pidió oración por las familias de los uniformados muertos a manos de las FARC.

Durante la jornada, se conoció que el cuerpo del sargento José Libio Martínez será llevado a Nariño en las próximas horas.

A la salida de la ceremonia, Johan Stiven ofreció unas pocas palabras. "Muchas gracias Colombia por haber orado estos 13 años conmigo. Mi papi me va a estar acompañando, me va a enviar su bendición", le dijo el pequeño a los colombianos.