Agosto 9, 2011

La del Bolillo, una ilusión que terminó en vergüenza

El segundo ciclo de Bolillo Gómez como entrenador nacional duró 14 meses y terminó antes de tiempo. Sin cumplir la misión que le encomendó el país y, valga decirlo, su propio corazón. Su deseo fue siempre recuperar la época dorada de los años 90, en la que bajo su mando la ‘tricolor' estuvo en tres mundiales.

Por lo menos esa era la idea de la Federación Colombiana de Fútbol el año pasado, cuando confirmó el rumor de su regreso al banquillo nacional en una presentación en Bogotá en la que se pedía unir a la nación entorno a su equipo (vea aquí parte del mensaje que envió en esa oportunidad Gómez).  

Ya en la cancha, debutó en su segundo ciclo contra Sudáfrica, previo a la Copa Mundo, con un empate a un gol. En total, en el 2010 jugó ocho partidos amistosos (ante Sudáfrica, Nigeria, Bolivia, Venezuela, México, Ecuador, Estados Unidos y Perú), con saldo de dos triunfos, cuatro empates y dos derrotas. (Aquí el resumen de su gestión el año pasado).

En el 2011 la imagen de la Selección empezó a mejorar. El 9 de febrero visitó al campeón del Mundo en Madrid y dejó una buena sensación a pesar de la caída 1-0. Luego se midió a Ecuador, también en la capital española, y consiguió un 2-0, el 26 de marzo, si bien tres días después en Holanda perdió 2-0 con Chile.

Antes de su primer gran reto en su segundo ciclo como seleccionador, la Copa América, Hernán Darío Gómez enfrentó como local en Pereira y Medellín a México (0-0) y Senegal (2-0).

El combinado colombiano llegó al torneo de selecciones en Argentina con bajo perfil, pero con victorias sobre Costa Rica (1-0) y Bolivia (2-0), más el empate con Argentina (0-0), se declaró líder del grupo A. Valga recordar que antes de debutar Bolillo amenazó con renunciar si no pasaba de la primera fase.

Ya en cuartos de final, ante un rival aparentemente asequible como Perú, su equipo se desinfló y perdió 2-0 en tiempo de adición.

Contra los incas será tal vez el último partido de Hernán Darío Gómez como entrenador de Colombia. La renuncia que presentó este martes por el aun no tan claro incidente en el que golpeó a una mujer cortó su sueño de raíz. Abandona el barco de la clasificación en medio del repudio generalizado.

Quedarán para el recuerdo todas las declaraciones que le dio a la Alianza Informativa en las que le apuntaba a clasificar a Brasil 2014. Solo le avalaría en el cargo que la Federación Colombiana de Fútbol no acepte su dimisión.