Junio 26, 2013

La Historia Secreta de la Selección Colombia: casi campeones y sin Argentina 78

EPISODIO 1: NUESTRO PRIMER MUNDIAL

EPISODIO 2: LA AVENTURA DEL 75

Vea también:

ARGENTINA 78: EL MUNDIAL AL QUE DEBÍA HABER IDO COLOMBIA

LA INCREÍBLE HISTORIA DEL NIÑO DE LA CALLE QUE FUE 'MASCOTA' DE LA SELECCIÓN COLOMBIA

"SÍ, YO HICE UN AUTOGOL QUE COSTÓ UNA COPA AMÉRICA": 'BORICUA' ZÁRATE

Septiembre de 1975. Mientras Mohamed Alí le gritaba a todo el mundo que él era "el mejor jamás nacido" al  retar a Joe Frazier en Manila en una pelea que pasaría a la historia del boxeo, y Antonio Cervantes 'Kid Pambelé' y 'Rocky' Valdez hacían lo propio en Colombia, la gente estaba emocionada porque su Selección Colombia, ese equipo que nunca le daba alegrías, que rara vez ganaba, que sólo había ido a un Mundial en el ya lejano 1962, clasificaba a la semifinal de la Copa América de ese año a pesar de una batalla campal en Asunción.

Más allá de la inflación, que seguía subiendo extrañamente con la Bonanza Cafetera, de los anuncios del gobierno sobre la "casi segura" recuperación de la espada de Simón Bolívar que se había robado hacía más de un año esa nueva y extraña guerrilla llamada M-19, de las polémicas intelectuales desatadas Marta Traba y de que el país estuviera enamorado de los café-conciertos (especialmente si tenían como estrella a Fanny Mikey), la afición veía con expectativa que el rival para llegar a la primera final de un torneo grande en nuestra historia sería Uruguay, uno de los gigantes del continente, mientras en la otra llave se enfrentarían los poderosos Brasil y Perú.

El primer partido, el 21 de septiembre en Bogotá, fue una victoria contundente y humillante por 3-0 gracias a una actuación notable de Willington Ortiz y Ernesto Díaz, autores de goles. Nunca una Selección Colombia le había metido tantos goles a Uruguay y la fiesta fue total pues la diferencia de goles sería difícil de remontar en Montevideo.

Sin embargo, el primero de octubre en Montevideo se construyó otro discurso colombiano sobre el fútbol: los árbitros chilenos son malos, por no usar otro término. Ese día el juez Rafael Hormazábal permitió que los jugadores uruguayos, textualmente, "molieran" a golpes a los colombianos sin mostrar siquiera una tarjeta y pitando todas las faltas a favor de los locales.

Ese día los uruguayos demostraron que su estilo de juego, que se resume en la frase de su legendario capitán Obdulio Varela, "con la celeste somos dos veces hombres", a veces los vuelve dos veces bárbaros y Willington Ortiz terminó lesionado, Ernesto Díaz inmovilizado, Eduardo 'El Camello' Soto con contusión cerebral y el arquero Zape con un hombro dislocado.

La derrota por 1-0 fue heroica pues, además de las lesiones Zape, con su hombro dislocado, tapó todo lo que alguien con alas podría tapar, incluyendo un penalti de Fernando Morena y, además, el mismo Morena erró otro tratando de colocarla en el ángulo de la portería.

El presidente Alfonso López Michelsen fue a recibir a los héroes al aeropuerto y se dio un baño de popularidad en medio de las protestas sociales contra su mandato.

Sólo era cuestión de esperar el rival entre el vencedor de Perú y Brasil y la noticia, como pocos la esperaban, era que la Selección Colombia debía jugar contra el Perú de Hugo Sotil, Teófilo Cubillas, Juan Carlos Oblitas y Héctor Chumpitaz: la mejor selección peruana de la historia, un rival al que ya habíamos dejado fuera de un Mundial pero que, inevitablemente, era el gran favorito.


Cuando nació "nuestra" Selección

La Selección se volvió el referente nacional. Había representantes de todas las regiones y todos eran necesarios; además, eran considerados ídolos y como tales eran dignos de ser imitados el descomunal afro de Diego Umaña, las patillas de Lóndero, las solapas que siempre vestía Retat y la sapiencia, admirada por todos, del 'Caimán' Sánchez.

Los jugadores eran invitados a los programas musicales y de variedades a que hablaran del futuro del fútbol y contaran sus vidas. Pacheco llevaba a Ernesto Díaz a que lo acompañara en sus locuras para que todo el país viera a sus dos ídolos por televisión, y si Willington Ortiz no protagonizó una novela era por que en esa época el gremio de los actores era muy serio y profesional, y la actuación se entendía como algo artístico que necesitaba escuela.

El país nacional del que hablaba Jorge Eliécer Gaitán se sentía identificado con ese equipo pero algo hacía falta. Ese uniforme anaranjado con negro recordaba al maravilloso equipo holandés subcampeón del mundo el año anterior, pero en nada tenía que ver con Colombia.

El día que los once titulares saltaron a la cancha para disputar por primera vez en la historia una final con la Selección Colombia el Campín entero, y todo el país que los veía por televisión, vibró: sobre el pecho naranja los jugadores llevaban cruzada una franja con la bandera de Colombia.

Pero Perú no era fácil, no sólo tenía magníficos jugadores, sino que su juego de toque y pases precisos era muy difícil de controlar. Colombia ganó difícilmente por 1-0 con gol de Ponciano Castro y si empataba en Lima sería campeón de América.

La publicidad con los jugadores desbordaba los periódicos. Todos los productos querían tener a un miembro de la selección anunciándolos. Los afiches del equipo nacional no eran suficientes en las esquinas para surtir el mercado y el país estaba en vilo esperando que Willington se recuperara de su lesión para poder jugar en el partido definitivo.

Tristemente Perú, una vez más, le amargó el rato a Colombia y ganó claramente por 2-0 con autogol incluido del 'Boricua' Zárate. Este resultado obligaba a un tercer partido en una cancha neutral y la sede fue Caracas.

El 28 de octubre, ante un rival superior, con un Cubillas imparable y un Chumpitaz que no dejó hacer nada a Willington y a Campaz, Perú se proclamó por segunda vez campeón de la Copa América al derrotar a Colombia por 1-0 con gol de Sotil. Se perdió el título pero se ganó en nombre y el pueblo colombiano ya tenía grabadas tres sílabas para siempre pues llevaba un mes coreándolas: CO-LOM-BIA.


El ocaso...

Nuestro fútbol, por primera vez en la historia, adquirió cierta respetabilidad en la geopolítica del fútbol suramericano y el nombre de Willington Ortiz se volvió famoso en todo el continente pues cada vez que salía del país con Millonarios hacía trizas las defensas de sus rivales.

Se esperaba que el equipo que quedó segundo en la Copa del 75 clasificara al mundial de Argentina en 1978, pero el estilo de juego rápido y ofensivo no se mantuvo y, para sorpresa de muchos, la Federación decidió reemplazar al 'Caimán' por el yugoslavo Blagoje Vidinic, quien ya había hecho el milagro de clasificar a Marruecos a México 74 y a Zaire al Alemania 74 (con título de Copa Africana incluido en 1976), con lo que se cambió el estilo por uno centrado en la fuerza y que tenía como base a los jugadores nacionalizados por encima de los colombianos.

En estas eliminatorias jugaron con la camiseta naranja colombiana los extranjeros Juan Ramón 'La fiera' Cáceres, Jorge Amado, Luis Jerónimo López y Hugo Horacio Lóndero, entre otros.

El Grupo para clasificar a Argentina 78 era terrible: Brasil y Paraguay, y así nos fue. Comenzamos con un buen empate en casa con el entonces tricampeón del mundo, pero luego Paraguay nos ganó 0-1 y, en el partido definitivo en Defensores del Chaco, para seguir la tradición, Colombia iba ganando con gol de Vilarete y el local, ante la imposibilidad de empatar, empezó a ablandar a los jugadores de la Selección a patadas.

De pronto, en un tiro de esquina en el que en el área de Colombia se encontraban diez jugadores paraguayos, dos guaraníes agarraron al arquero Luis Jerónimo López, y cuando digo "agarraron" me refiero a que uno lo tenía de los brazos y el otro del cuello, y Paraguay empató y, una vez más, nos amargó el rato.


La Eliminatoria terminó con el humillante 6-0 en Brasil del 9 de marzo de 1977
, y el subcampeón de América, el equipo que había unido al país, se quedó sin Mundial mientras Perú, nuestro verdugo, se sumaba a Brasil en Argentina 78.

En un paralelo curioso con la historia nacional, ese mismo año, el 14 de septiembre de 1977, el país explotó por los malos manejos económicos del gobierno López y se realizó el mayor paro nacional que hubiese visto el país.

El fracaso deportivo y nacional estaba servido, pero había una luz de esperanza: desde 1974 se había anunciado con bombos y platillos que el Mundial de Fútbol de 1986 iba a disputarse en Colombia... pero eso lo contaremos en el cuarto episodio de La Historia Secreta de la Selección Colombia.

EPISODIO 1: NUESTRO PRIMER MUNDIAL

EPISODIO 2: LA AVENTURA DEL 75


Vea también:

ARGENTINA 78: EL MUNDIAL AL QUE DEBÍA HABER IDO COLOMBIA

LA INCREÍBLE HISTORIA DEL NIÑO DE LA CALLE QUE FUE 'MASCOTA' DE LA SELECCIÓN COLOMBIA

"SÍ, YO HICE UN AUTOGOL QUE COSTÓ UNA COPA AMÉRICA": 'BORICUA' ZÁRATE